Gobierno Bolivariano

13 de noviembre de 1884 │ Muere Antonio Leocadio Guzmán

Tal día como hoy, hace 133 años, murió en Caracas Antonio Leocadio Guzmán, político y periodista venezolano, fundador del Partido Liberal, quien además fuera padre del llamado Ilustre Americano, Antonio Guzmán Blanco.

Antonio Leocadio Guzmán había nacido el 5 de noviembre de 1801, hijo de Josefa Águeda García y de Antonio de Mata Guzmán, natural de Jaén y capitán del batallón de la Reina acuartelado en Caracas. En 1812, debido a la difícil situación experimentada en Venezuela como consecuencia de la guerra de Independencia, fue enviado por su padre a España.

Educado bajo la tutoría de preceptores liberales, regresó a Caracas en 1823, relacionándose de inmediato con diversas personalidades de la vida nacional, procedentes tanto del sector liberal como conservador. En 1824, inició su carrera periodística en el diario El Constitucional, y sus opiniones le valieron un sometimiento a juicio ordenado por José Antonio Páez.

En 1825 fundó el periódico El Argos, órgano desde el cual hizo severas críticas a la política seguida en Bogotá por Francisco de Paula Santander, lo que le hizo ganar muchos lectores y lo acercó a Páez, quien le encomendó una misión ante el Libertador en el Perú. Allí escribió su Ojeada al proyecto de Constitución que El Libertador ha presentado a la República de Bolívar (1826), con interesantes comentarios que le valieron la admiración de Bolívar.

A su regreso a Caracas en octubre de 1826, reinaba  la división entre los sectores que apoyaban a Bolívar y el movimiento separatista conocido como La Cosiata, a los cuales finalmente se unió. Actuó como secretario de la Asamblea convocada en 1830 por los conspiradores caraqueños, que proclamó la separación de Venezuela de la Gran Colombia, desconociendo la autoridad del Libertador y nombrando a Páez como jefe supremo de la República.

En el gobierno estructurado por Páez en 1830, Guzmán fue nombrado oficial mayor de la Secretaria de Interior, Justicia y Policía. Al asumir la Presidencia José María Vargas (1835), Guzmán fue llamado para integrar el nuevo gobierno y confirmado en su cargo, pero su ambigua posición ante la Revolución de las Reformas (julio de 1835), hizo que Vargas lo apartara del gabinete inmediatamente después de su regreso del exilio.

El 25 de mayo de 1839, durante la segunda presidencia de Páez, fue nombrado oficial auxiliar de Relaciones Exteriores, cargo del cual fue destituido en febrero de 1840. Al quedar libre de compromisos con el gobierno, Guzmán participó en la fundación de la Sociedad Liberal de Caracas y de su órgano de expresión, el periódico El Venezolano, cuya dirección asumió.

Guzmán fortaleció entonces su posición liberal en contra del sector conservador y, especialmente, frente el gobierno presidido por José Antonio Páez. Por tal motivo, entre 1840 y 1845 concibió en El Venezolano una serie de principios, que al final  constituirían las bases programáticas del Gran Partido Liberal de Venezuela.

En septiembre de 1846 comenzó a promover su candidatura presidencial, pero fue detenido y acusado de conspiración en primera clase, por lo cual fue sentenciado a muerte en marzo de 1847. Al encargarse Monagas de la presidencia, le conmutó la pena de muerte por la expulsión perpetua del territorio nacional y, en enero de 1848, le concedió el indulto.

Una vez de regreso al país, Guzmán fue nombrado por el propio Monagas ministro del Interior y Justicia (1849), asumiendo luego la vicepresidencia de la República. Bloqueado en sus aspiraciones presidenciales por los hermanos Monagas, Guzmán obtuvo en las elecciones de 1851, sólo 65 votos a su favor contra 203 obtenidos por José Gregorio

En 1858 fue expulsado del país junto con los principales jefes liberales. Durante el transcurso de la Guerra Federal (1859-1863) permaneció en el exterior; hasta principios de 1860 en las Antillas y luego, en Nueva Granada, donde fundó el periódico El Colombiano, en el que dedicó especial atención a la propaganda liberal y a la reconstrucción de la Gran Colombia.

En 1864, de nuevo en Caracas, se incorporó al Congreso Constituyente de la Federación, cuya presidencia ejerció. En junio de 1865 salió hacia el Perú, de donde pasó a Inglaterra en una misión oficial relacionada con la deuda pública externa venezolana.

En 1868, con motivo del triunfo de la Revolución Azul y con el nuevo gobierno monaguista, Guzmán sufrió un breve exilio en Curazao (1869-1870), interrumpido por la Revolución de Abril de 1870, a raíz de la cual su hijo, Antonio Guzmán Blanco, conquistó el poder.

El 3 de mayo de 1873 recibió honores al serle otorgado por el Congreso Nacional el título de Ilustre Prócer de la Independencia Americana. En 1883, estuvo en la plaza El Venezolano de Caracas cuando fue develada su propia estatua, siendo además, al morir, uno de los primeros ocupantes del Panteón Nacional, donde fue sepultado el 18 de noviembre de 1884.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 67 años, murió asesinado Carlos Román Delgado Chalbaud Gómez, militar y político venezolano, quien llegó al poder a raíz del golpe de Estado que derrocó a Isaías Medina Angarita, el 18 de octubre de 1945.

Nacido en Caracas el 20 de enero de 1909, fue hijo del general Román Delgado Chalbaud y de Luisa Elena Gómez Velutini. Cuando tenía cuatro años de edad, su padre fue encarcelado en La Rotunda por orden del general Juan Vicente Gómez. Su familia hubo de exiliarse en París, donde realizó sus estudios secundarios en el Lycée Lakanal.

En 1927, luego de ser liberado, Ramón Delgado Chalbaud se reunió en París con su familia, e inició los preparativos de una invasión para derrocar a Gómez. En este ambiente conspirativo,  Delgado Chalbaud conoció en persona a exiliados venezolanos residentes en Europa, como José Rafael Pocaterra y Rufino Blanco Fombona, así como a algunos miembros de la denominada “generación del 28”, que llegaron a París a raíz de los acontecimientos de febrero y abril de 1928, entre otros, Armando Zuloaga Blanco y Miguel Otero Silva.

Delgado Chalbaud fue miembro de la expedición del Falke, la cual desembarcó el 11 de agosto de 1929 en las costas de Cumaná, con el objeto de derrocar la dictadura de Juan Vicente Gómez. Al fracasar la operación, donde se produjo además la muerte de su padre, regresó a París y completó sus estudios de ingeniería en la École des Travaux Publics.

Trató sin éxito de encabezar un nuevo plan de invasión a Venezuela, para lo cual entró en contacto con los amigos de su padre y viajó a Barcelona (España), donde estableció lazos de amistad con Rómulo Gallegos.Tras la muerte del general Gómez regresó a Venezuela, y el presidente Eleazar López Contreras, antes de incorporarlo a las Fuerzas Armadas, lo envió nuevamente a Francia a completar sus estudios.

El 18 de octubre de 1945, siendo capitán jefe de estudios de la Academia Militar de Caracas, se alzó en armas contra el gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita y formó parte de la Junta Revolucionaria de Gobierno, encargándose además del Ministerio de Guerra y Marina, cuya denominación pasó a ser la de Ministerio de Defensa.

Sería ratificado en ese cargo por el presidente Rómulo Gallegos en febrero de 1948 y, debido a su ascendente en el mundo militar, aglutinó a su alrededor la creciente oposición al gobierno de Acción Democrática. El golpe de Estado perpetrado por las Fuerzas Armadas el 24 de noviembre de 1948, mediante el cual fue derrocado Rómulo Gallegos, llevó a Delgado Chalbaud a asumir el poder como presidente de la Junta Militar de Gobierno, la cual integró junto a Pérez Jiménez y Luis Llovera Páez.

A comienzos de 1950 se buscaba un acuerdo para convocar a elecciones, disolver la Junta Militar y entregarle la Presidencia a un candidato de entendimiento entre los partidos políticos y las Fuerzas Armadas, que sería el propio Delgado Chalbaud, quien se había perfilado como una personalidad política de gran importancia.

Sin embargo, el 13 de noviembre de 1950, Delgado Chalbaud fue secuestrado por un grupo encabezado por Rafael Urbina López, y posteriormente asesinado en una casa cuyo dueño era Antonio Aranguren, en la urbanización Las Mercedes, en Caracas.

10 de noviembre de 1821 │ Primer Grito de Independencia en la Villa de Los Santos

Tal día como hoy, hace 196 años, se produjo en Panamá el Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos, un alzamiento popular contra el gobierno colonial español en la Provincia de Los Santos, hecho que, según la tradición popular, fue encabezado por Rufina Alfaro (lo cual históricamente no ha sido comprobado en su totalidad), y que desencadenó movimientos similares en varias ciudades panameñas, lo que culminaría con la Independencia de Panamá, el 28 de noviembre de 1821.

Para la época de aquellos sucesos en la Villa de los Santos, el abuso continuo de los gobernantes causó la grave situación económica del Istmo, debido a las grandes restricciones que imponía España, generando una lamentable miseria. El surgimiento de líderes de Nuestra América como Simón Bolívar, José de San Martín y Francisco Miranda, entre otros, así como la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa, alentaron las aspiraciones de independencia de las naciones subyugadas de América.

En julio de 1821 había muerto el cruel y sanguinario virrey Juan de Sámano, perseguidor acérrimo de quienes tuviesen ideas de independencia en Panamá, el cual fue sucedido por Juan Sebastián Murgeon, momento que marca una época en la cual se cimentan varias sociedades patrióticas y se instala la libertad de prensa.

Uno de los principales líderes de estas sociedades, Francisco Gómez Miró, publicó un manifiesto para promover la Independencia de Panamá del Imperio Español, impulsando las condiciones para la primera gesta independentista de Panamá.

Luego de proclamar ciudad independiente a la Villa de los Santos, el Cabildo Abierto invitó a todos sus miembros, además de los concejales, a deliberar acerca de la escogencia de Don Segundo Villareal como jefe de las nuevas fuerzas libertadoras, quien era partidario de libertar la Villa de los Santos al precio que fuese, incluso exponiendo su propia vida.

La noticia del Grito de Independencia de la Villa de Los Santos se difundió por todo el territorio panameño y fue respaldada por los pueblos de Las Tablas, Macaracas, Las Minas, Parita, Ocú, Penonomé, Pocrí, Pesé, Natá de los Caballeros, San Francisco de Veraguas y Alanje, en la provincia de Chiriquí.

Las consecuencias más importantes del Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos fue la emancipación de otros pueblos del interior, pero la repercusión más importante de este acontecimiento fue la Independencia de Panamá, lograda de forma definitiva el 28 de noviembre de 1821.

Actualmente, en Panamá la celebración del 10 de noviembre tiene como epicentro la Heroica Villa de Los Santos. Sin embrago, esta fecha es celebrada en todo el país, especialmente en los distritos de San Miguelito, La Chorrera, Bugaba y en el corregimiento de Juan Díaz en la Ciudad de Panamá.

Existe un gran debate en la nación del Itsmo sobre la existencia de Rufina Alfaro, cuya autenticidad afirman muchos historiadores panameños. De igual manera, hay otro gran grupo que duda de su existencia y sobre todo de su participación en el Grito de Independencia de La Villa de Los Santos. La razón de ello es que no existe documentación escrita sobre si existió o no existió esta emblemática mujer, lo que pone en tela de duda su veracidad. Por tal razón, muchos historiadores le atribuyen directamente el Grito de Independencia de La Villa de Los Santos a Segundo Villareal, omitiendo la figura de Alfaro de este proceso independentista.

El Libertador, Simón Bolívar, al enterarse de aquel primer acto emancipador de Panamá de la Corona Española, llamó a la Villa de Los Santos la "Ciudad Heroica", de donde nace precisamente el nombre de "La Heroica Villa de Los Santos", con el cual también se le conoce a ese histórico lugar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 188 años el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, redactó su testamento, mientras se encontraba en Bogotá (Colombia).

En el documento, el héroe dispuso que su hija Teresita fuese su única heredera y que la espada que le obsequiase el Congreso de Colombia le fuera entregada al Libertador, Simón Bolívar.

Tales deseos se verían solo parcialmente cumplidos, pues Bolívar falleció apenas meses después que Sucre fuese asesinado a traición en la montaña de Berruecos, el mismo añ de 1830, y los restos de este último apenas serían llevados en 1832 al Convento del Carmen Bajo, en la capital ecuatoriana, para posteriormente ser trasladados a la Catedral Metropolitana de Quito, donde ocupan una capilla.

 

 

 

 

 

 

 

Hace 200 años El Libertador, Simón Bolívar, mediante un discurso, instaló en Angostura, actual Ciudad Guayana, el Consejo de Estado con el que se inauguraría la Tercera República.

Tres meses antes, Bolívar había llegado a esa ciudad, tras el triunfo militar de la Campaña de Guayana, alcanzado por Piar, Bermúdez, Mariño y Arismendi, los mismos caudillos orientales que seis meses antes lo habían desafiado infructuosamente con el Congresillo de Cariaco.

Ante el recién instalado Consejo de Estado, aquel 10 de noviembre de 1817, El Libertador pronunció un discurso en el que planteó la creación de las instituciones necesarias para organizar al Estado y garantizar la gobernabilidad.

Además, evaluó la situación global de la guerra, anunció una distribución de bienes para los integrantes del ejército patriota y declaró a la ciudad de Angostura como capital provisional del país, rol que esa localidad cumplió hasta 1821.

 

 

 

 

 

Hace 183 años nació en Buenos Aires (Argentina) el poeta, político y periodista José Hernández, autor de Martín Fierro, obra cumbre de la literatura gauchesca.

Hernández participó en el levantamiento militar del coronel López Jordán contra el gobierno de José Sarmiento, fue diputado provincial y, en 1880, siendo presidente de la Cámara de Diputados, favoreció la aprobación del proyecto de ley de federalización, con Buenos Aires como capital de la nación.

En los versos del Martín Fierro se reflejan todas las facetas de la vida en la pampa y, gracias a este poema, el gaucho se convirtió en un emblema de la argentinidad. Para conmemorar el natalicio de Hernández, todos los 10 de noviembre se celebra en ese país el día de la Tradición Argentina. José Hernández falleció en su ciudad natal el 21 de octubre de 1886.

 

 

 

 

 

 

Hace 534 años nació en Einsleben (Alemania) Martín Lutero, teólogo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania, y en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo.

Apasionado estudiante de la Biblia, Lutero se convirtió en teólogo, abocándose a la enseñanza del texto sagrado. En 1510, tras una visita a Roma, profundamente decepcionado por la corrupción que observó en el Vaticano, cuestionó la autoridad del Papa  exponiendo en el portal de la iglesia de Wittenberg 95 tesis que, entre otros cambios, proponían la libre interpretación de la Biblia.

Aquellas tesis de Lutero fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por todo el país y, pasados dos meses, por toda Europa, siendo uno de los primeros casos de la historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitó una distribución más sencilla y amplia de aquel documento.

Por tales razones, Lutero fue condenado y excomulgado, pero su prédica recibió un apoyo creciente, especialmente en el mundo sajón, lo cual le salvó de las piras de la Inquisición.

9 de noviembre de 1989 │ Cae el Muro de Berlín

Tal día como hoy, en 1989, fue derribado el Muro de Berlín, estructura que durante 28 años dividió internamente a Alemania, constituyendo uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría durante la segunda mitad del siglo XX.

Muchas personas murieron en el intento de superar la estrecha vigilancia para tratar de cruzar el muro, sin que se conozca el número exacto de víctimas. La Fiscalía de Berlín considera que el saldo total es de 270 personas, incluyendo 33 que fallecieron como consecuencia de la detonación de minas. Por su parte el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Alemania perdió parte considerable de su territorio, y el país fue ocupado y repartido entre los aliados. En un principio, Berlín fue dividida en cuatro sectores desmilitarizados a excepción de las fuerzas armadas de Francia, de Gran Bretaña, de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de los Estados Unidos de América.

En 1949 se constituyeron, por una parte, la República Federal Alemana (RFA), con la aceptación de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, y por la otra, la República Democrática Alemana (RDA), que formó parte del Pacto de Varsovia, acuerdo que agrupaba a los países alineados con la URSS.

Mediante la formación de los dos Estados se llevó a cabo la separación política entre la RDA y la RFA, desplegándose a ambos lados policías y soldados fronterizos y construyéndose barreras, por parte de ambos bandos. Comenzaron entonces los trabajos de reconstrucción y protección de las fronteras.

En la práctica, Berlín Occidental se asemejaba en muchos aspectos a un estado federal de la RFA, contando, por ejemplo, con representantes en el Parlamento (Bundestag). Berlín Oriental fue incluso declarado Capital de la RDA (Hauptstadt der DDR).

Poco más de una década después, en la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, sin previo aviso, se construyó el muro entero, del que simplemente quedó sin construir una pequeña parte, fuertemente vigilada por la policía socialista. Los accesos a Berlín Oeste fueron progresivamente sellados por los soldados del Ejército Nacional Popular, 5.000 miembros de la policía fronteriza Alemana (precursora de las Tropas Fronterizas) (Grenztruppen), 5.000 miembros de la Policía Popular y 4.500 miembros de las brigadas.

Todos los medios de transporte que aún comunicaban ambas secciones de Berlín fueron detenidos, aunque las líneas del tren municipal elevado (S-Bahn) y subterráneo (U-Bahn) de Berlín Occidental que circulaban bajo Berlín Este siguieron funcionando sin detenerse en las estaciones orientales, que desde entonces quedaron como estaciones fantasma. Sólo una de las líneas afectadas de la estación (calle) Friedrichstraße permaneció en servicio, aunque bajo estrictos controles.

El denominado «Muro de Protección Antifascista» (Antifaschistischer Schutzwall) permanecería en pie durante 28 años,  desde el 13 de agosto de 1961, fecha desde la cual  fue parte de las fronteras interalemanas hasta el 9 de noviembre de 1989. Con una extensión de 45 kilómetros, fue uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría y de la separación de Alemania.

Aquel día de 1989, al oír los anuncios en la RFA y Berlín Oeste bajo el título de que el muro había sido abierto, muchos miles de berlineses del este se presentaron en los puestos de control y exigieron pasar al otro lado. En esos momentos, ni las tropas de control de fronteras ni los funcionarios del ministerio encargados de regularlas estaban informados. Sin una orden concreta, sino bajo la presión de la gente, el punto de control de Bornholmerstraße se abrió a las 23:00 horas, seguido de otros puntos de paso, tanto en Berlín como en la frontera con la RFA. Muchos telespectadores se pusieron en camino. A pesar de todo, la verdadera avalancha tuvo lugar a la mañana siguiente. Muchos durmieron toda la noche para asistir a la apertura de la frontera a la mañana siguiente, 10 de noviembre.

Los ciudadanos de la RDA fueron recibidos con entusiasmo por la población de Berlín Oeste. Los desconocidos se abrazaban entre sí y, en la euforia de esa noche, muchos berlineses occidentales escalaron el muro. Cuando se conoció la noticia de la apertura del muro, se interrumpió la sesión vespertina del Bundestag en Bonn y los diputados entonaron espontáneamente el himno de Alemania.

El 9 de noviembre los propios ciudadanos berlineses empezaron la destrucción del muro con todos los medios a su disposición (picos, martillos, etc.). El virtuoso del violoncelo Mstislav Rostropovitch fue hasta el pie del muro para animar a quienes lo demolían.

También el artista Bodo Sperling promovió la idea de salvar un trozo de muro con el fin de crear una galería de arte urbano al aire libre. Varias asociaciones de artistas de ambos lados apoyaron la idea y, finalmente, consiguieron los permisos para fundar la East Side Gallery sobre una sección de 1.316 metros en la calle Mühlenstraße, a lo largo de la rivera del río Spree. Más de 100 artistas de todo el mundo fueron invitados a pintar murales rindiendo homenaje a la unión nacional en vías de restablecerse.

8 de noviembre de 1890 │ Fallece Cristóbal Rojas

Tal día como hoy, hace 127 años, falleció en Caracas el artista plástico Cristóbal Rojas, quien está considerado, junto con Arturo Michelena, como uno de los más importantes pintores del siglo XIX venezolano.

Nacido en Cúa (estado Miranda) en 1858, fueron sus padres el médico Cristóbal Rojas y Alejandra Poleo. Sus primeros estudios los realizó bajo la tutela de su abuelo José Luis Rojas, quien estimuló su vocación para el dibujo.

El fallecimiento de su padre en 1870, habiendo sido el hijo primogénito de la familia, le colocó en la necesidad de entrar a trabajar en una fábrica de tabaco para ayudar económicamente a su familia (1870). Debido al terremoto que en 1876 asoló la región, Cristóbal y su familia se dirigieron a Caracas, en donde, no obstante las dificultades económicas, prosiguió sus estudios de pintura.

En 1881 realizó sus primeros óleos Ruinas de Cúa y Ruinas del templo de la Merced, los cuales representan el desastre sufrido por su pueblo natal en 1876. Ese mismo año conoció al pintor a Antonio Herrera Toro, quien le ofreció un trabajo como ayudante en la decoración de la catedral de Caracas.

En 1883, en el Salón conmemorativo del Centenario del nacimiento del Libertador, su lienzo La muerte de Girardot en Bárbula le hizo merecedor, junto a Arturo Michelena, de la medalla de plata. Ese mismo año viajó a París, donde siguió estudios con Jean Paul Laurens, gracias a una pensión de 50 pesos mensuales que el gobierno le confirió para que continuara su formación.

Ya en la ciudad luz, Rojas trabó amistad con el también pintor Emilio Boggio, e inspirado en las obras que fue descubriendo durante sus visitas al museo de Louvre, se propuso alcanzar la maestría de los clásicos y realizó lienzos de gran formato para participar en el Salón Oficial de París, aunque sus trabajos, en los cuales invertía todo su tiempo, no le dejaban satisfecho ni le reportaban el éxito que esperaba.

A esta época pertenecen obras como La miseria y El violinista enfermo (1886), La taberna (1877), El plazo vencido (1887), Primera y última comunión (1888), El bautizo (1889).

A partir de esta última obra se produjo un giro estilístico en su pintura, notándose una percepción más aguda de la atmósfera cromática, distanciándose de los sombríos acentos del claroscuro de los holandeses. Tal tendencia se aprecia en Dante y Beatriz a orillas del Leteo (1889), obra de corte simbolista donde es evidente la influencia de los nabis, que Boggio le había hecho comprender.

En 1889, Rojas abandonó la pintura de efectos dramáticos y abordó el paisaje y la figura, con un colorido próximo al de los impresionistas. En 1890, ya minado por la tuberculosis, hubo de regresar a Venezuela, toda vez que su pensión había sido suspendida en 1887. Entre las obras que trajo consigo, figuraban El Purgatorio (1890), la cual había sido encargada por el Cabildo Eclesiástico y un retrato del presidente Juan Pablo Rojas Paúl.

Cristóbal Rojas, falleció en Caracas al poco tiempo de su regreso al país, el 8 de noviembre de 1890. La actual Escuela de Artes Plásticas de Caracas lleva su nombre. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de diciembre de 1958.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 100 años el acorazado Aurora de la armada rusa se sublevó frente al gobierno provisional, apuntando sus cañones hacia el Palacio de Invierno para apoyar a las fuerzas bolcheviques, y determinó el rumbo de las Fuerzas Armadas en la Revolución de Octubre.

Mientras eso sucedía, en Moscú, los comisarios del pueblo le dieron autoridad a Vladimir Lenin, León Trotski y Iósif Stalin.

La Revolución de Octubre, o Revolución bolchevique, fue la continuación de la Revolución rusa de 1917, luego de la Revolución de Febrero. La fecha de octubre corresponde al calendario juliano vigente en la Rusia zarista, que sería abolido por la Revolución. Bajo el calendario gregoriano, las fechas pertenecen al mes de noviembre.

Bajo la dirección de Vladimir Lenin, la Revolución de Octubre significó la primera revolución socialista declarada del siglo XX. Las actividades revolucionarias en Petrogrado estuvieron comandadas por el Comité Militar Revolucionario, el cual era formalmente una organización del sóviet de la capital, cuyo presidente era León Trotski, aunque virtualmente estaba controlado por los bolcheviques.

La revolución culminó con una insurrección militar-popular que derribó al gobierno provisional, y condujo a una guerra civil entre 1918 y 1920, así como a la posterior creación de la Unión Soviética en 1922.

7 de noviembre de 1874 │ Inaugurada la estatua ecuestre del Libertador, Simón Bolívar

Tal día como hoy, hace 143 años, fue inaugurada la estatua ecuestre del Libertador en la Plaza Bolívar de Caracas, con una gran celebración que incluyó el repique de campanas y 21 cañonazos, así como la utilización, por primera vez, de la electricidad para iluminar el referido espacio y dar así la bienvenida al monumento, que ha llegado a ser  referencia fundamental de la historia y la cultura de la ciudad, testimonio del agradecimiento del país a su hijo más ilustre, el venezolano universal que nos legó para siempre la Libertad, Simón Bolívar.

El monumento es réplica de otra estatua similar que se encuentra en la Plaza Bolívar de Lima, en Perú, cuyo autor fue el escultor Adamo Tadolini. Sin embargo, el escultor de la réplica ubicada en Caracas fue Escipión Tadolini, hijo del primero. El molde utilizado para realizar ambas estatuas fue fabricado por la Fundición Von Müller, con sede en Munich, Alemania.

La estatua fue esculpida en bronce, con una aleación de 90% de cobre. Mide 4 metros de altura, y representa a Simón Bolívar sobre un caballo que se yergue sobre sus patas traseras. El conjunto se halla sostenido sobre un pedestal de dos gradas, hecho de piedra sienita de color negro, con puntos granitoides. En el interior de la base del pedestal de la obra se conserva una serie de documentos y monedas de plata de la época; la colección Historia y Geografía de Venezuela, escrita por Agustín Codazzi; acta del primer censo de la República, realizado en 1873; un ejemplar de cada uno de los principales diarios que circulaban en el país, además de las constituciones de 1857, 1858, 1864, 1874.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 125 años asumió la Primera Magistratura de Venezuela el general Joaquín Sinforiano de Jesús Crespo, militar y político venezolano, quien ya había sido Presidente de la República en entre 1884 y 1886, y lo sería nuevamente desde 1892 hasta 1898.

Nacido en San Francisco de Cara (estado Aragua) el 22 de agosto de 1841, Joaquín Crespo inició su carrera militar a los 16 años en las filas del ejército federal, donde sirvió directamente a los generales Ezequiel Zamora, Juan Crisóstomo Falcón y Antonio Guzmán Blanco durante las fases finales de la Guerra Federal.

Convertido en el más poderoso caudillo de Venezuela tras el retiro político y posterior muerte de Antonio Guzmán Blanco, en febrero de 1892 comandó la Revolución Legalista, y en octubre de aquel año Crespo entró triunfante en Caracas y tomó el poder al mes siguiente, el día 7 de noviembre. Aquella presidencia se extendió durante un período de seis años, confrontando problemas económicos y sociales en el marco de la decadencia del Liberalismo Amarillo, que se vio finalmente consumada durante el período de su sucesor, Ignacio Andrade.

En 1897, actuando como protector del gobierno del general Andrade frente al general José Manuel Hernández, alias "el Mocho", alzado en armas tras denominado el “Grito de Queipa”, Crespo salió a someter la rebelión en los llanos del estado Cojedes, donde el 16 de abril de 1898 fue derribado por un francotirador en el sitio conocido como La Mata Carmelera.  Su cadáver fue enterrado en un mausoleo en el Cementerio General del Sur, en Caracas, donde reposan sus restos desde el 24 de abril de 1898.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 93 años murió encarcelado Pedro Pérez Delgado, mejor conocido como “Maisanta”, soldado revolucionario que continuó las luchas libertarias sostenidas contra las injusticias de la oligarquía criolla durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX.

Nacido en Ospino en 1881, desde joven anduvo al lado del ganado, cruzando ríos y lidiando aguas arriba y aguas abajo en el bongo, dedicándose al comercio. Allí, “Maisanta” aprendió a tener certera puntería y manejar con destreza tanto el cuchillo como el machete, además de conocer brebajes y ramas curativas, todo lo necesario para la recia vida del llano. Su magia refranera no pudo haberle sido legada por otro contexto que el del corazón autóctono de nuestro país, de donde nace la poesía improvisada, con auténtica naturalidad y pureza.

Desde joven se destacó en el combate, tomando parte en el encuentro de La Mata Carmelera, en 1898, donde perdiera la vida Joaquín Crespo. Hacia 1899, Cipriano Castro le envió a Sabaneta como Jefe Civil y militar de la zona. Desde 1914 fue oficial del gobierno de Juan Vicente Gómez, pero luego inició sus actividades guerrilleras en contra de la dictadura.  Participó en la Batalla de Guasdualito, en 1921, y en la sofocación del alzamiento de Arévalo Cedeño. En 1922 fue capturado y encarcelado en el Castillo de Puerto Cabello, donde murió  el 7 de noviembre de 1924, a los 42 años de edad.

“Maisanta” fue bisabuelo del Comandante Eterno de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, quien en diversas oportunidades refirió las heroicas luchas de su antepasado contra los abusos de los poderosos y en favor de las clases desposeídas de nuestro país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 49 años, murió en Caracas el escritor Ramón Díaz Sánchez, considerado como uno de los mejores narradores venezolanos de la primera mitad del siglo XX.

Fue Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua en 1952 y de la Academia Nacional de la Historia en 1958. Cultivó diversos géneros como la novela, el cuento, el ensayo, la crítica literaria y la literatura. Sus novelas más difundidas son Cumboto, Mene y Borburata. Dedicó estudios monográficos a escritores clásicos de nuestro país, como Cecilio Acosta y Teresa de la Parra.