Gobierno Bolivariano

22 de noviembre │ Día Internacional del Músico

Cada 22 de noviembre es el Día Internacional del Músico, fecha en la cual se rinde especial homenaje a cuantos han dedicado su vida a la creación y la ejecución musical, regalándole al público, a través de los diversos géneros, melodías, ritmos y sonoridades que elevan el espíritu y colman de plenitud la existencia.

Esta celebración obedece a una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que estableció este Día Mundial de la Música con la finalidad de ofrecer un merecido tributo a aquellos creadores que mediante su contribución artística han acompañado el desarrollo de la civilización occidental a través de los siglos.

El término música proviene del griego mousike, que significa «arte de las musas». Como toda manifestación artística, es un producto cultural. Su objetivo es suscitar una experiencia estética en el oyente, así como expresar sentimientos, circunstancias, pensamientos o ideas. Se trata de un estímulo que afecta de manera total el campo perceptivo del individuo; así, el flujo sonoro puede cumplir variadas funciones, ya sean de entretenimiento, comunicación o ambientación, entre otros.

La música es, además, un lenguaje que une a las personas a través de los ritmos y los sonidos. Es un medio de expresión único, capaz de trascender barreras culturales de otro modo infranqueables, porque apela a algo esencial, la sensibilidad, la facultad de sentir emoción.

En la antigüedad, las manifestaciones musicales del hombre  consistían en la exteriorización de sus sentimientos armonizando el sonido de su propia voz, para diferenciarlo del hablar cotidiano utilizado para comunicarse. Los primeros instrumentos fueron los objetos o utensilios, o el mismo cuerpo del hombre, capaces de producir sonidos.

Además de genios universales y populares de todo el mundo, en nuestro país existe variada riqueza cultural y múltiples manifestaciones musicales, y este día es ocasión idónea para honrar el aporte de artistas como Simón Díaz, Gualberto Ibarreto, Lilia Vera y Serenata Guayanesa (grupo que es Patrimonio Cultural de la Nación), con especial énfasis en nuestro Sistema Nacional de Orquestas, orgullo nacional, cuyas ponen muy en alto el nombre de Venezuela.

21 de noviembre de 1957 │ Día del Estudiante

El 21 de noviembre se celebra en Venezuela el Día del Estudiante, como homenaje a los jóvenes universitarios de Caracas que hace hoy 60 años, en pie de lucha y como protesta por el anunciado plebiscito que reelegiría al Presidente de la República, se declararon en huelga, contribuyendo en gran medida a precipitar los acontecimientos que pusieron fin al gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

La huelga universitaria estuvo precedida por la que habían promovido los estudiantes de los liceos Fermín Toro, Aplicación, Juan Vicente González, Andrés Bello, Razetti, Caracas y la escuela Miguel Antonio Caro, activándose el 21 de noviembre de 1957 en la Universidad Central de Venezuela, desde donde se extendió a otras casas de estudio como la Universidad Católica Andrés Bello y generando una serie de comunicados que determinaron el éxito de la movilización al ser repartidos por medio de volantes, a pesar de la reacción de la Seguridad Nacional, que tomó la Universidad Central, apresó a numerosos estudiantes y cerró los centros de educación superior.

Los gesta de  los jóvenes estudiantes que salieron a las calles de Caracas aquel 21 de noviembre de 1957 reflejó fielmente el espíritu libertario de los estudiantes venezolanos, consagrando esta fecha para honrar la admirable jornada que se produjo entonces en Caracas como Día del Estudiante.

20 de noviembre de 1817 │ Simón Bolívar añade octava estrella al pabellón nacional

Tal día como hoy, hace 200 años, y después de la Campaña de Guayana, el Libertador, Simón Bolívar, añadió una octava estrella al pabellón nacional.

Bolívar dispuso tal modificación para representar a la nueva  provincia liberada,  Guayana. El decreto de las ocho estrellas tuvo vigencia durante 4 años, hasta quedar derogado por la Ley del 4 de octubre de 1821, dictada por el Congreso de Cúcuta.

Ese decreto del Libertador permaneció ignorado hasta 2006, cuando el Comandante Eterno, Hugo Chávez, lo reinstituyó e hizo cumplir.

En ocasión del Bicentenario de este hito histórico de nuestro proceso libertario, el Primer Mandatario Nacional, Nicolás Maduro, ha expresado:

“Hoy nuestra Bandera Tricolor rinde homenaje al decreto que el 20 de noviembre de 1.817 el Libertador Simón Bolívar emitiera para incorporar la octava estrella a la Bandera, sumando a Guayana a las primeras siete provincias que hicieron posible la independencia de nuestra Patria. Por ello, el comandante Hugo Chávez, quien retomó el pensamiento Bolivariano en el siglo XXI, promovió el cumplimiento de aquel decreto 189 años después, incorporando en nuestro tricolor nacional, la octava estrella Bolivariana, Guayanesa, del Padre Río Orinoco que permitió hacer Libre y Soberana la Patria Venezolana”.

16 de noviembre │ Día Internacional para la Tolerancia

En 1996 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) exhortó a sus Estados miembros a celebrar cada 16 de noviembre el Día Internacional para la Tolerancia realizando actividades orientadas a crear conciencia sobre la diversidad humana en sus múltiples aspectos: cultural, racial, sexual, económico, político, religioso, profesional o social.

Dado que en 1995, Año Mundial de las Naciones Unidas para la Tolerancia, se cumplían cincuenta años de la Constitución de la UNESCO, y tomando en cuenta que en el  Preámbulo de ese texto se afirmó que la "paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad", la ONU juzgó oportuno establecer una fecha específica para prestar especial atención al valor de la tolerancia.

Con tales antecedentes, en el Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, los Jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron su compromiso de fomentar el bienestar, la libertad y el progreso de los seres humanos en todas partes, así como de alentar la tolerancia, el respeto, el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas, civilizaciones y pueblos.

La tolerancia puede ser vista como la capacidad que tiene una persona de aceptar que otra persona o un grupo de ellas tenga valores o normas diferentes a los suyos.

La tolerancia implicaría, de este modo, el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás, cuando son diferentes o contrarias a las propias. Se trata de la actitud de reconocer aquello que se diferencia de nuestros valores. También puede asumirse como la capacidad de escuchar y aceptar a los demás, comprendiendo la importancia de las distintas formas de entender y desarrollar la vida, lo específico de cada sociedad y su cultura.

En nuestros días, como consecuencia de los avances tecnológicos, podemos darnos cuenta que el estado de la tolerancia en el ámbito mundial es, en muchos casos, el de una etiqueta, un nombre que no necesariamente refiere a un contenido real, sino solo una palabra bonita, cuyo significado no está presente a la hora de decidir bloqueos, sanciones y otra clase de agresiones, cuya motivación es mayormente política y económica.

El Día Internacional de la Tolerancia nos ofrece la oportunidad de tomar conciencia acerca de los urgentes retos que la humanidad tiene ante sí, que bien podrían ser abordados con mejores perspectivas si la actitud común fuese el respeto y el reconocimiento del otro en su especificidad, entendiendo que las diferencias pueden ser minimizadas a través del diálogo y la voluntad efectiva de alcanzar acuerdos para la cooperación constructiva en la solución de los más importantes problemas humanos.

15 de noviembre de 1819 │ Muere José Antonio Anzóategui

Hace 198 años murió en Pamplona (Colombia) José Antonio Anzoátegui, uno de los más destacados oficiales del Ejército venezolano durante la Guerra de Independencia, quien llegó a ser jefe de la Guardia de Honor de Simón Bolívar, El Libertador.

Nacido en Barcelona el 14 de noviembre de 1789, fueron sus padres José Anzoátegui y Juana Petronila Hernández. El joven José Antonio se adhirió decididamente a la causa emancipadora desde 1810, participando en forma muy activa como militar y miembro de la Sociedad Patriótica. En junio y julio de 1812, desempeñándose  como Comandante Militar de Barcelona, intentó infructuosamente ayudar a Miranda pero, tras el triunfo de los realistas, fue hecho prisionero y encarcelado en La Guaira.

En 1813, con el rango de capitán, Anzoátegui se reincorporó al ejército de Venezuela, tomando parte en numerosas batallas, como las de Araure (1813) y la primera de Carabobo (1814), y actuando bajo las órdenes del General Rafael Urdaneta en la retirada hacia la Nueva Granada. Bajo el mando de Bolívar se distinguió en la toma de Santa Fe de Bogotá, en diciembre de 1814.

Al frente del batallón Barlovento integró la Junta de Guerra celebrada en 1815 en Turbaco, ante la cual presentó Bolívar la renuncia a la Comandancia del Ejército de la Nueva Granada. En febrero de 1816 fue ascendido a Teniente Coronel en Los Cayos (Haití), y nombrado por Bolívar Comandante de la Guardia de Honor. Participó en las dos expediciones que salieron de Haití con dirección a Venezuela, e igualmente en las operaciones que culminaron con la toma de Angostura, en julio de 1817, siendo designado Gobernador de esa plaza en septiembre del mismo año.

Al mes siguiente fue parte del Consejo de Guerra formado para juzgar al general en jefe Manuel Piar, en octubre de 1817. Obtuvo el grado de General en octubre de 1818, en Angostura. Comandando la Guardia de Honor tomó parte en la Campaña del Centro (1818). Junto a Bolívar y Páez realizó la campaña de Apure a principios de 1819 y estuvo presente en la Junta de Guerra donde se decidió la ejecución de la campaña Libertadora de Nueva Granada, de la cual formó parte como Comandante de la división de retaguardia.

José Antonio Anzoátegui se distinguió en todas las acciones de la campaña neogranadina, particularmente en la batalla de Boyacá, en 1819, lo que le valió el ascenso a General de División. Tras el éxito de la campaña de Nueva Granada, el Libertador planeó acciones para controlar Santa Marta y Maracaibo. Anzoátegui fue designado para comandar el Ejército del Norte, pero contrajo una fiebre que causó su muerte en Pamplona (Colombia), el 15 de noviembre de 1819, antes de emprender la campaña.

Ante el deceso de quien en vida fuera condecorado con la Orden de los Libertadores de Venezuela y la Cruz de Boyacá, el Libertador, Simón Bolívar,  comentó: "¡Qué soldado ha perdido el Ejército y qué hombre ha perdido la República!". El nombre del antiguo estado Barcelona fue cambiado por el de estado Anzoátegui en 1909, adoptando el de su más ilustre hijo, el General José Antonio Anzoátegui.