25 de enero de 2012: Fallece Carlos Escarrá

Hace cinco años falleció en Caracas Carlos Miguel Escarrá Malavé, político, profesor universitario, abogado, magistrado y diputado venezolano, quien fuera también Procurador General de la República.

Nacido el 26 de noviembre de 1957, desde temprana edad inició Escarrá su militancia en el Partido Comunista de Venezuela, organización política de la cual fue miembro durante 25 años. Luego perteneció a diferentes movimientos de izquierda y, a finales de la década de 1980 se incorporó activamente en el Movimiento Bolivariano Revolucionario-200. Militaría luego en el Movimiento V República y en el Partido Socialista Unido de Venezuela.

Junto a su actividad política desarrolló una intensa labor académica. Obtuvo el título de politólogo en la Universidad Central de Venezuela, y se graduó de abogado, mención Cum Laude, en la Universidad Católica Andrés Bello. Dedicado al derecho constitucional, fue Magister en Derecho Administrativo e Historia por la Universidad Central de Venezuela. Como docente impartió diversas cátedras de Derecho en renombradas universidades nacionales.

En la administración pública ejerció diversos cargos, entre ellos, el de Viceprocurador General de la República, y fue magistrado de la extinta Corte Suprema de Justicia de Venezuela.

En el año 2005 se postuló para las Elecciones parlamentarias como diputado por el estado Aragua, resultando electo para el período legislativo 2005-2010. Fue nuevamente candidato en las elecciones parlamentarias de 2012, postulándose por la Circunscripción 3 de ese mismo estado, y obtuvo en aquella ocasión el 56,86% de los sufragios, con los cuales fue ratificado como asambleísta para el período 2010-2015.

Quien fuera también conocido como el Abogado de la Revolución Bolivariana trabajó arduamente por lograr la creación de distintos instrumentos jurídicos para apuntalar legalmente el proceso político socialista, entre ellos la Ley de Consejos Comunales, la Ley del Consejo Federal de Gobierno, la Ley de Jurisdicción Contencioso Administrativo y la reforma de la Ley del Tribunal Supremo de Justicia.

El 30 de agosto de 2011 fue designado por la Asamblea Nacional de Venezuela como Procurador General de la República, cargo que desempeñaría brevemente debido a su extemporáneo fallecimiento, el cual fue causado por un ataque al corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 167 años, fue creada la Biblioteca Nacional por decreto presidencial de 25 de enero de 1850, cuando José Tadeo Monagas derogó una disposición anterior, que databa de 1833, y determinó su funcionamiento «en el local más a propósito que haya en el edificio del Convento extinguido de San Francisco, en la parte que ocupaba el Colegio de la Independencia, que ha dejado de existir».

Según el articulado, la biblioteca se compondría de las obras de la Universidad, de las que quisieran donar los Colegios particulares y las personas amantes de la instrucción pública, de un ejemplar de todas las obras que se imprimieran o reimprimieran en la República, o de la propiedad de sus autores o editores nacionales, etc. La inspección del Instituto quedaba a cargo del Rector de la Universidad y la Dirección de Instrucción Pública.

Pese a aquel decreto, la Biblioteca Nacional no entró a funcionar, porque no se incluyó en el presupuesto correspondiente. Prácticamente no estaba fundada. Fue entonces cuando José Gregorio Monagas derogó el decreto de su hermano y dictó otro mediante el cual se establecieron las normas para el funcionamiento y organización de la Biblioteca en el extinguido Convento de San Francisco.

Actualmente, la Biblioteca Nacional funciona como instituto Autónomo, creado por Ley de 27 de julio de 1977, con el objetivo promover, planificar y coordinar el desarrollo de un Sistema Nacional de Servicios de Bibliotecas de Información Humanística, Científica y Tecnológica.

Siendo, como es, Núcleo Coordinador del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, la Biblioteca Nacional fija las normas y procedimientos para las 23 redes estadales que integran dicho sistema. También actúa como Centro Depositario del Acervo Documental de Venezuela, por lo que cuenta con un riquísimo material bibliográfico y audiovisual venezolano y venezolanista.

La Biblioteca Nacional posee modernos sistemas automatizados y de microfilm para satisfacer a los cientos de miles de usuarios en todo el país. Posee más de 600.000 datos documentales, lo que la constituye en la mayor base de datos de América Latina. Actualmente está orientada hacia el desarrollo de la Red de Bibliotecas Académicas, encadenándose mediante la informática a las más importantes Universidades y centros de investigación del país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 127 años, nació Manuel Cabré, uno de los paisajistas más destacados del país, quien fuera conocido como «el pintor del Ávila».

Nacido en Barcelona (España), fueron sus padres el escultor catalán Ángel Cabré i Magriñá y Concepción A. de Cabré, con quienes llegó a Caracas a los seis años de edad, pues su padre había sido invitado por el entonces presidente, Joaquín Crespo, para llevar a cabo trabajos en las obras públicas de Caracas.

Cursó sus primeras letras con un maestro de apellido Gil, quien enseñaba en una escuelita ubicada entre las esquinas de Carmen y Bucare. A los 8 años de edad ingresó en la Academia de Bellas Artes de Caracas, donde su padre regentaba la cátedra de Escultura, pero luego, debido a las limitaciones económicas que enfrentó su familia, abandonó sus estudios y consiguió un empleo en un puesto de venta en el mercado de San Jacinto.

En 1904, se inscribió en la Academia de Bellas Artes y ya en 1908 obtuvo su primera distinción académica con un cuadro de gran tamaño: Paisaje de la Sabana del Blanco. En 1909, participó en una huelga de estudiantes de la academia, quienes protestaban contra el sistema pedagógico imperante en el instituto. A partir de entonces, abandonó la academia y empezó a trabajar en una marmolería situada frente a la plaza La República, en el Paraíso.

En 1912, se incorporó al Círculo de Bellas Artes, una asociación gremial de artistas y escritores. Dos años después, participó en una exposición organizada por dicho círculo; uno de sus cuadros fue adquirido por el fotógrafo Domingo Lucca. En 1920 realizó su primera exposición personal, la cual le permitió recabar el suficiente dinero para viajar a París, donde se inscribió en la Academia de La Grande Chaumiére.

Enamorado del paisaje venezolano, su principal motivo temático fue el cerro El Ávila, al norte de Caracas, el cual pintó desde todos sus ángulos y con todos los matices posibles, haciendo de elllo su marca artística distintiva, por la cual fue denominado "el pintor del Ávila". En 1930 regresó a Caracas para presentar una exposición con 26 obras de su etapa francesa en el club Central. A fines de ese mismo año, viajó de nuevo a París, pero al morir su compañera Germaine, en 1931, decidió instalarse de manera definitiva en Caracas. En 1936, durante el mandato de Eleazar López Contreras, recibió el encargo de reformar la Academia de Bellas Artes, tarea que sin embargo terminaría siendo asumida por Antonio Edmundo Monsanto.

Más adelante, siendo presidente Isaías Medina Angarita, aceptó en 1942 la dirección del citado instituto, ejerciendo el cargo hasta 1946. En 1951, recibió el Premio Nacional de Pintura. Entre las principales retrospectivas presentadas en reconocimiento de su labor artística, figuran: Sala Mendoza (1965), Museo de Bellas Artes (1971), Galería de Arte Nacional (1980), Museo de Arte Contemporáneo (1990). Manuel Cabré falleció en Caracas el día 26 de febrero de 1984.

24 de enero de 1959: Primera visita oficial de Fidel Castro a Venezuela

Tal día como hoy, hace 58 años, poco después del triunfo de la revolución que cambió el rumbo de la historia de Cuba y que marcó pauta en la historia contemporánea de Latinoamérica, su líder, el recientemente fallecido Fidel Castro Ruz, realizó su primera visita a Venezuela, recibiendo una multitudinaria bienvenida a su llegada a Caracas, que coincidió casi exactamente con el primer aniversario del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

En el que fuera el primer viaje al exterior de Castro como jefe de Estado, las primeras manifestaciones públicas del líder antillano fueron para agradecer la oportunidad de asistir a las actividades de celebración ocurridas en esa fecha. Miles de venezolanos se concentraron para recibirle con banderas latinoamericanas y carteles apoyando la aplicación de la justicia revolucionaria a los criminales de guerra en Cuba. Junto al pueblo agolpado en el terminal aéreo, recibieron al Jefe de Estado cubano el contralmirante Wolfgang Larrazábal, quien presidió la Junta de Gobierno a la caída de la dictadura en Venezuela, y Fabricio Ojeda, presidente de la Junta Patriótica que organizó la resistencia civil.

Posteriormente, hubo un impresionante acto de masas en la Plaza de El Silencio, en el centro de Caracas, en el que unas 300 mil personas reafirmaron el júbilo popular por la presencia en Venezuela del jefe de la Revolución Cubana. Allí, Fabricio Ojeda afirmó que el espíritu de la revolución popular estaba cabalgando sobre los suelos de América y Larrazábal calificó a Fidel Castro como máxima figura americana. Por su parte, el ilustre visitante expresó en aquella ocasión: «Ojalá que el destino de nuestros pueblos sea un solo destino. Hasta cuándo vamos a estar en el letargo, hasta cuándo divididos, víctimas de intereses poderosos. Si la unidad de nuestros pueblos ha sido fructífera, por qué no ha de serlo más la unidad de naciones, ése es el pensamiento bolivariano. Venezuela debe ser el país líder de los pueblos de América».

20 de enero de 1830 │ Se instala El Congreso Admirable

Hace 187 años fue instalado en Bogotá (Colombia) el último Congreso de la Gran Colombia, el cual estuvo presidido por el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.

Aquel evento, fue conocido como el Congreso Admirable, y había sido convocado semanas antes por el Libertador, Simón Bolívar, para intentar conciliar las facciones que se habían creado en la República y evitar a toda costa la disolución de la Gran Colombia, en deliberaciones que se extendieron entre el 20 de enero y el 11 de mayo de 1830.

En un mensaje que dirigió a aquella asamblea, Bolívar renunció a la presidencia de Colombia, decisión que los representantes allí congregados le pidieron aplazar hasta que fuera promulgada la nueva Constitución, hecho que ocurriría más tarde, el día 29 de abril de 1830.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 136 años, el prócer cubano Jose Martí, quien entonces contaba con 27 años de edad, arribó a suelo venezolano, procedente de New York, a bordo del vapor “Felicia”.

Martí llegó a Venezuela cargado de las mayores expectativas y respeto por nuestra nación, observando atentamente las costumbres, vestuarios, prácticas religiosas, estilo de vida y todo cuanto juzgó interesante, tomando apuntes acerca de la idiosincrasia del país. En Caracas entró en contacto con los más sobresalientes intelectuales del momento, pronunció discursos en el Club de Comercio, dio clases de oratoria y funda la Revista Venezolana, de la cual salieron sólo dos números, uno el 1º y otro el 15 de julio. Entre otras labores, Martí trabajó como profesor de gramática francesa y literatura en el Colegio Santa María, que dirigía Agustín Aveledo.

Un artículo suyo sobre Cecilio Acosta, aparecido en el número del 15 de julio, le creó dificultades con el presidente Guzmán Blanco, por lo que embarca nuevamente hacia Nueva York el 28 de ese mismo mes.

 

 

 

 

 

 

 

Hace 22 años fueron trasladados al Panteón del Zulia los restos del General Venancio Pulgar, caudillo y militar nacido en Maracaibo, quien fue presidente del estado Zulia, cargo desde el cual fomentó la instrucción pública, construyendo escuelas en todas las parroquias y propició la puesta en funcionamiento del Colegio Nacional de Maracaibo, institución que posteriormente se convertiría en La Universidad del Zulia.

Venancio Pulgar murió en Caracas en 1898 y sus restos habían sido originalmente sepultados en el Cementerio General del Sur, donde permanecieron hasta el momento de su traslado al Panteón del Zulia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 92 años nació en Granada, Nicaragua, el sacerdote, poeta y revolucionario nicaragüense Ernesto Cardenal.

Estudió filosofía y literatura en la Universidad de México y en la Universidad de Columbia. Tras su experiencia en un monasterio trapense de Kentucky, Estados Unidos, se ordenó como sacerdote en 1965. Regresó a su país y fundó la abadía de Solentiname, poderoso foco de vida cultural y religiosa americana. Cuando los sandinistas derrocaron la dictadura del general Anastasio Somoza, en 1979, fue nombrado Ministro de Cultura cargo que desempeñó hasta 1988. 

19 de enero de 1786: Muere Juan Vicente Bolívar y Ponte

Hace 231 años falleció, en la ciudad de Caracas, Juan Vicente Bolívar y Ponte, padre de quien llegaría a ser El Libertador, Simón Bolívar. 

Bolívar y Ponte fue un activo propulsor de la independencia de Venezuela desde 1782 cuando, en compañía de Martín Tovar y el Marqués de Mijares, escribió a Francisco de Miranda pidiéndole que viniera a salvar a sus paisanos de la tiranía española.

Nacido en La Victoria (estado Aragua) el 15 de octubre de 1726, antes de cumplir 17 años intervino en acciones armadas que tuvieron lugar en La Guaira a comienzos de 1743, actuando en defensa de aquel puerto, duramente atacado por una escuadra inglesa, comandada por el Comodoro Knowles.

Juan Vicente  Bolívar heredó una importante fortuna, la cual acrecentó luego con su actividad. En 1759 fue nombrado Teniente del Gobernador, Corregidor, Cabo de Guerra y Juez de Comisos en los pueblos de La Victoria y San Mateo. Fue en este período cuando organizó las milicias de pardos.

En julio de 1768 fue designado Coronel del batallón de Milicias Regladas de los Valles de Aragua. El 1º de diciembre de 1773 contrajo matrimonio con María de la Concepción Palacios y Blanco, con quien procreó cinco hijos: María Antonia, Juana, Juan Vicente, Simón y María del Carmen, esta última fallecida al poco tiempo de nacer.

El padre del futuro Libertador fue el primero de los Bolívar en manifestar su descontento con el trato desigual que el régimen español daba a los criollos. En unión de Martín Tovar y del Marqués de Mijares, escribió una carta a Francisco de Miranda, en la cual le comunicaba su firme repulsa a los constantes tributos impositivos que ordenaba el Intendente español, José de Abalos, y por la conducta del Ministro Galves, quien desde Madrid limitaba cada vez más la libertad de acción de los criollos, sometiéndoles a diversas clases de menosprecio.

En esa carta, aquellos tres rebeldes ofrecían a Miranda todo el apoyo necesario para que en nombre de ellos y de toda la Provincia de Venezuela pactase y contratase con pleno poder y consentimiento, con el fin de buscar el apoyo de aquellas potencias extranjeras que tuvieran a bien auxiliarlos para conseguir la liberación de lo que calificaban como un maldito cautiverio.
A los 49 años, cuando su hijo menor, Simón Bolívar, tenía apenas dos años, falleció Juan Vicente Bolívar, el 19 de enero de 1786.

18 de enero de 1867: Nace Rubén Darío

Hace 150 años nació en San Pedro de Metepa, Chocoyo, Nicaragua, Félix Rubén García Sarmiento, quien alcanzaría fama universal con el nombre de Rubén Darío, uno de los mayores poetas de América Latina.

Hijo de Manuel García y Rosa Sarmiento, sobre sus primeros años, transcurridos en la ciudad de León, hay pocas noticias. Fue criado por sus tíos abuelos Félix y Bernarda, debido a la separación de sus padres. Apenas tuvo contacto con su madre, quien residía en Honduras, o con su padre, a quien llamaba "tío Manuel".

Lector precoz (según su propio testimonio, aprendió a leer a los tres años), pronto empezó también a escribir sus primeros versos, alcanzando fama como "poeta niño". Al principio, sus mayores influencias fueron poetas españoles como Zorrilla y Campoamor. Más adelante, se interesó por la obra de Víctor Hugo, que tendría una incidencia crucial en su labor poética. Sus escritos de esta época muestran también la impronta del pensamiento liberal, hostil a la excesiva influencia de la Iglesia católica, como es el caso su composición El jesuita, de 1881.

Su admirable talento le ganó la estima de influyentes personalidades culturales y políticas de la sociedad nicaragüense, quienes le ayudaron a impulsar su carrera literaria. A los 19 años viaja a Santiago de Chile, donde publicaría su primer gran título: Azul (1888), libro que llamó la atención de la crítica. De regreso a Managua contrajo matrimonio con Rafaela Contreras, en 1891.

En el año 1892 viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Tras visitar distintos paises, residió en Buenos Aires, trabajando para el diario La nación. En 1898 regresa a España como corresponsal y alterna su residencia entre París y Madrid.

Sus primeros poemas Abrojos (1887), son una mezcla de tradicionalismo y romanticismo; Azul… (1888, revisado en 1890), está dividido en cuatro partes: 'Primaveral', 'Estival', 'Autumnal' e 'Invernal'. Este libro le hizo ser considerado como el creador del modernismo; escritores como Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Machado, Leopoldo Lugones o Julio Herrera y Reissig le reconocieron como el creador e instaurador de una nueva época para la poesía en lengua española.

En París entra en contacto con los poetas parnasianos y simbolistas, adoptando una poesía de la universalidad y una temática intimista, a través de la cual cuenta su vida cotidiana mediante símbolos herméticos. En Prosas profanas (1896 y 1901), obra simbolista, desarrolla de nuevo el tema del amor. Formalmente, creó una poesía elevada y refinada, con muchos elementos decorativos y resonancias musicales; Cantos de vida y esperanza (1905) es el mejor ejemplo de ello. Además, en poemas como "A Roosevelt", enaltece el carácter hispánico frente a la amenaza del imperialismo estadounidense:

Eres los Estados Unidos,

eres el futuro invasor

de la América ingenua que

tiene sangre indígena,

que aún reza a Jesucristo y

aún habla en español.

 

En 1913 cae en un profundo misticismo y se retira a la isla de Mallorca. Allí empieza a escribir una novela, La isla de oro -que nunca llegó a concluir-, en la que analiza el desastre hacia el que caminaba Europa. También compone Canto a Argentina y otros poemas (1914), un libro dedicado a este país en el año de la celebración de su centenario, siguiendo el modelo del Canto a mí mismo, de Walt Whitman. En 1915 regresó a América, falleciendo al año siguiente, poco después de llegar a Managua.