Gobierno Bolivariano

15 de octubre de 1864 │ Muere Andrés Bello

Hace ciento cincuenta y tres años falleció en Santiago de Chile Andrés de Jesús María y José Bello López,  filósofo, poeta, filólogo, educador y jurista venezolano, a quien se considera como uno de los humanistas más importantes de América, maestro del Libertador Simón Bolívar y protagonista del proceso revolucionario que llevaría a la independencia de Venezuela.

Hijo primogénito de don Bartolomé de Bello y Bello, abogado y fiscal, y de doña Ana Antonia López y Delgado, recibió sus primeras letras en la academia de Ramón Vanlonsten, en su Caracas natal. Desde muy joven se inició en el estudio de los clásicos, y aprendió latín en el Convento de Las Mercedes, guiado por el padre Cristóbal de Quesada.

Su pasión por conocer le permitió procurarse una amplia educación de carácter autodidacta, logrando progresos tales que, a los catorce años, tradujo el libro V de la Eneida. En 1797 comienza estudios en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, graduándose de Bachiller en Artes el 14 de junio de 1800.

Entre 1802 y 1810 Bello fue uno de los intelectuales más influyentes de Caracas, desempeñando funciones políticas para la administración colonial, al tiempo que adquiere notoriedad como poeta y traductor. Participó en los acontecimientos revolucionarios del 19 de abril de 1810, siendo nombrado Oficial Primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El 10 de junio parte junto con Simón Bolívar y Luis López Méndez en una importante misión diplomática para buscar apoyo británico a la causa de la independencia.

Al fracasar aquellas gestiones, Bello vivió diversas penurias ante la cada vez más escasa ayuda de la naciente república. Fue acogido por un tiempo en casa de Miranda y, por influencia de su amigo José María Blanco White, contratado como bibliotecario y profesor particular en casa de Lord Holland; también se desempeñó como redactor en el periódico El Español.

La vida de Bello en Londres se caracterizó por la constante precariedad de su situación económica. Realizó diversos empleos como redactor, maestro y traductor, mientras intentaba infructuosamente obtener algún cargo que le permitiera alcanzar la estabilidad financiera, lo que apenas conseguiría en 1822 cuando, por intermedio de Antonio José de Irisarri, entonces embajador de Chile en Inglaterra, fue designado secretario de la legación chilena.

Gran parte de su trabajo como escritor y poeta data de aquellos años, en los que dirigió y redactó El Censor Americano (1820), la Biblioteca Americana (1823) y El Repertorio Americano (1826). En esas obras se divulgó en el ámbito europeo mucho del pensamiento americano de la época, mediante diversas y variadas publicaciones sobre ciencias eruditas, filología, estudios de crítica y análisis. Dos de sus grandes poemas corresponden también a ese período, Alocución a la poesía, de 1823, y Silva a la agricultura en la zona tórrida, de 1826.

Se radicó en 1829 en Chile, donde encontraría finalmente reconocimiento acorde a sus talentos. Le fue otorgada la nacionalidad chilena en octubre de 1832. Fue senador por la ciudad de Santiago entre 1837 y 1864. Principal y casi exclusivo redactor del Código Civil chileno entre 1840 a 1855, entre su obra literaria destaca la traducción libre de la Oración por todos, de Víctor Hugo. Impulsor de la Universidad de Chile, sería desde 1842 su primer rector, cargo que desempeñó hasta su muerte, ocurrida en la ciudad de Santiago el 15 de octubre de 1865, a los ochenta y tres años de edad.

16 de octubre │ Día Mundial de la Alimentación

El 16 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de la Alimentación (DMA), proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), fecha que tiene como finalidad concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

El DMA fue establecido por países miembros de la FAO en la Reunión General de la Organización Número 20, en noviembre de 1979. Desde entonces se ha desarrollado cada año en más de 150 países, dando a conocer los problemas detrás de la pobreza y el hambre. Cada año se celebra el 16 de octubre el Día Mundial de la Alimentación.

Desde el 15 octubre de 1981, el Día Mundial de la Alimentación ha adoptado diferentes causas o temas cada año, con el fin de destacar áreas necesitadas de reformas sociales. En 2017, el tema elegido para promover la sensibilización sobre la agricultura familiar y los pequeños agricultores, ha sido "Alimentar al mundo, cuidar el planeta".

La pirámide o trompo alimenticio hace referencia a un modelo que agrupa los alimentos según sus características nutricionales, lo cual ayuda a diseñar un programa de alimentación balanceada.

En tal sentido, hay cuatro grupos alimenticios, todos igualmente importantes e ireemplazables. Para quienes hacen dieta con el fin de adelgazar, no se recomienda perder más de 1 kilo a la semana. Normalmente, una dieta equilibrada permite perder entre 14 gramos y 0.9 Kg. por semana. La ingesta diaria de alimentos debe incluir el número de porciones recomendado para el nivel de actividad física de cada persona.

 

Los grupos alimenticios

Primer grupo

Consiste principalmente de alimentos que provienen de granos. Proveen carbohidratos y otros elementos vitales. Aquí se encuentran las pastas, el maíz, los cereales, el arroz, el pan etc. Es preferible que no se consuman en forma refinada. Por ejemplo, la harina común blanca es refinada, por lo que no tiene el mismo valor nutritivo de la harina integral sin refinar.

Segundo grupo

Aquí se encuentran las plantas, los vegetales y las frutas. Son alimentos ricos en fibras, vitaminas y minerales. Se deben de ingerir de 3 a 5 porciones de vegetales cada día y 2 a 4 porciones de frutas.

Tercer grupo

En este nivel se encuentran dos grupos, la leche y sus derivados y las carnes. Comprende alimentos derivados de la leche como el yogur, la leche y queso. También incluye el grupo de proteínas como la carne de pollo, pescado, frijoles, lentejas, huevos, y nueces. Son alimentos ricos en minerales esenciales como el calcio y el hierro y proteínas. Lo ideal es ingerir de 2 a 3 porciones de estos alimentos al día.

Cuarto grupo

Estos alimentos no proveen casi ningún nutriente a nuestro cuerpo, pero son abundantes en calorías. Comprende grasas, aceites, postres y dulces, así como la crema, los refrescos gaseosos (sodas), pasteles, repostería, los aderezos grasosos y bebidas ricas en azúcares. 

13 de octubre de 1307 │ El fin de los Caballeros Templarios

Tal día como hoy, 710 años atrás, al amanecer del 13 de octubre de 1307, todos los templarios franceses fueron arrestados en sus residencias, luego que el rey de Francia, Felipe el Hermoso organizó la redada contra la orden religiosa y guerrera con mano de hierro, precisamente el mismo Rey de quien Bernard Saisset, obispo de Pamiers, afirmara: «no es ni un hombre ni un animal, sino una estatua».

La Orden del Temple había surgido dos siglos antes cuando, agrupados en torno a Hugo de Payens, algunos caballeros hicieron el voto de proteger los caminos que llevaban a Jerusalén, recuperados por los cruzados en el 1099. En 1119-1120, se fundó la orden del Temple en el mismo Jerusalén, donde se organizó y se dotó de su primera regla. Reconocida en 1128 por el concilio de Troyes, al que asistió San Bernardo, la orden alcanzó rápidamente gran éxito, gracias sobre todo al notable organizador que fue Robert de Craon, quien obtuvo del Papa numerosos e importantes privilegios y, en especial, una total independencia con relación a los obispos.

La expansión de aquellos «caballeros pobres de Cristo» fue extraordinaria. Guerreros, protectores de los caminos, banqueros, administradores y constructores, los templarios se implantaron en toda Europa, llegando a reunir una fortuna considerable.

En la época de Felipe el Hermoso, las finanzas reales llegaron a ser caóticas. La avaricia del monarca, observada ya por sus contemporáneos, es reconocida en la actualidad por todos los historiadores objetivos. De modo que la desgracia de los templarios consistió en poseer riquezas sobrestimadas, por otra parte, por el mismo rey.

Los templarios se vieron traicionados por miembros de la orden ávidos de aquellos bienes materiales y espirituales a los que no tenían acceso, los cuales calcularon que el rey de Francia sabría agradecerles su prevaricación. La mayoría de las encomiendas de la orden en Europa eran grandes dominios rurales muy pacíficos de aspecto y fortificados en escasa medida. En realidad, los caballeros del Temple no constituían una fuerza militar capaz de oponerse a una intervención de las tropas reales y, según parece, se vieron sorprendidos por la amplitud de las detenciones, y no adivinaron en ningún momento el trágico destino que de ellas derivaría.

Más allá de ciertas rencillas del soberano contra el Gran Maestre, tanto el Rey como el Papa ansiaban la riqueza acumulada a lo largo de los siglos por los “pobres caballeros de Cristo”, y nada mejor que aliarse para combatir un enemigo común y luego repartirse el botín. La Inquisición se encontraba en su apogeo y, por ende, bastaba con acusar de hechicería a la Orden y poner en marcha el macabro mecanismo para que los Templarios fueran abandonando este mundo, la orden decayera y su inmensa riqueza pasara a otras manos.

Clemente V, sin un leve dejo de piedad cristiana y sin hacerse rogar, redactó una lista de acusaciones basadas en testimonios de espías infiltrados en la Orden y en la confesión de un Templario “arrepentido”, enviando luego envió órdenes selladas y secretas con tales imputaciones, con la imposición de ser abiertas el 13 de octubre de 1307.

Al amanecer de aquel día, los documentos sellados se abrieron y se encontraron acusaciones varias hacia los Templarios. Tiempo atrás, la Orden había servido para defender el poder de la Iglesia y, por ende, el del Papa. Más ya en 1307 su poder y su riqueza eran excesivos, por lo que Clemente V no vaciló en ordenar su impiadosa matanza. Las acusaciones contenían 127 artículos, que se dividían en 18 bloques cuyos títulos fueron los siguientes:

 

  • Negación de Cristo en las recepciones.
  • Negación de la divinidad de Cristo.
  • Escarnio de la cruz
  • Adoración de un gato.
  • Negación de la eucaristía.
  • Omisión de las palabras de la consagración durante la misa.
  • Facultad de los grandes dignatarios de la orden para absolver los pecados.
  • Besos obscenos. Secretismo en las ceremonias de recepción.
  • Homosexualidad. Adoración de ídolos.
  • Cuerdas o collares para colgarse de los ídolos.

 

A partir de allí, los caballeros de la Orden fueron detenidos, brutalmente torturados, y muchos de ellos fueron quemados vivos en la hoguera con leña verde, atroz pena reservada para los herejes y los brujos. Por supuesto, bajo la tortura, los Templarios habían confesado ser culpables de las múltiples acusaciones que se les imputaban. Es difícil no darle la razón a alguien que utiliza como método de persuasión una tenaza para apretar los pulgares o carbones al rojo vivo sobre el cuerpo.

Solamente 31 días después del asesinato del Maestre de la Orden, Jacques de Molay, el papa Clemente V murió en el castillo de Roquemaure, en el valle del Ródano. Y el 29 de noviembre del mismo año, Felipe el Hermoso falleció a causa de una apoplejía. Estos dos fallecimientos constituyeron un giro tanto en la historia del papado como en la del reino de Francia. Según la leyenda, Jacques de Molay les habría maldecido al ser condenado a muerte, emplazándolos a comparecer ante el tribunal de Dios en el plazo de seis meses.

11 de octubre de 1816 │ Batalla de El Yagual

Tal día como hoy, hace 201 años, José Antonio Páez dirigió guió a las fuerzas patriotas al triunfo en la batalla de El Yagual, en la margen izquierda del río Arauca, en el estado Apure.

 

En aquel lugar se hallaban concentradas las huestes realistas, integradas por 600 infantes y 1.700 jinetes al mando del coronel Francisco López. Páez, quien comandaba 700 hombres, y que hasta ese momento era teniente coronel, asumió la jefatura y actuó como General de Brigada, ya que bajo sus órdenes estaban dos generales, Santander  y Rafael Urdaneta y Serviez, además de otros coroneles y comandantes. Una vez comenzado el combate en toda la línea y rechazadas las embestidas, el enemigo fue puesto en fuga al no poder soportar las cargas de caballería de los patriotas. El triunfo permitió a Páez abrir nuevas operaciones militares en aquella región, apoderándose de varias cañoneras y flecheras, y  llegando incluso más tarde  a hacer preso al propio Francisco López.

 

La Batalla de El Yagual tuvo lugar en el antiguo Hato La Yagüita, antes conocido como “La Fuentera”. Estas tierras fueron rescatadas por el Instituto Nacional de Tierras el 25 de marzo del año 2007, y actualmente funciona allí una de las 22 unidades de producción que conforman la Empresa Ganadera “Vuelvan Caras”, cuyo objetivo es gestionar, fomentar, producir, administrar, transformar, industrializar, exportar, importar y comercializar productos agrícolas pecuarios de origen bovino y bufalino, tales como animales con alta calidad genética, semen, embriones, carne y leche, entre otros rubros.

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 158 años, nació en la Ovejera de Capacho (estado Táchira) Cipriano Castro, presidente de Venezuela en las etapas finales del predominio de la economía agropecuaria, quien se distinguió por sus posiciones nacionalistas al frente del gobierno y, teniendo como inspiración el ideario de El Libertador, Simón Bolívar, inició una nueva y larga hegemonía en la historia política nacional del país, al guiar a un grupo de guerreros procedentes de los Andes venezolanos a la conquista del poder central, tendencia que se prolongaría prácticamente hasta poco más de la primera mitad del siglo XX.

 

Tras encabezar en 1899 la Revolución Liberal Restauradora, se convirtió en Presidente de la República, cargo que ocuparía hasta 1908. Su gobierno fue el puente entre la Venezuela feudal y el comienzo de la modernidad. Castro estimuló el nacionalismo al oponerse al bloqueo de los puertos por las potencias europeas, quienes agredieron militarmente a nuestro país al bloquear navalmente las costas venezolanas el día 9 de diciembre de 1902.  Castro denunció el ataque y enfrentó los atropellos del capital monopolista extranjero, defendiendo la soberanía nacional y poniendo en evidencia la codicia de los poderosos hacia nuestras riquezas naturales.

 

Cuando en noviembre de 1908 debió marchar a Europa para someterse a tratamiento médico, Juan Vicente Gómez, su vicepresidente y también compadre, tomó el poder y le envió al exilio, condición bajo la cual Cipriano Castro falleció en Santurce, Puerto Rico, el 5 de diciembre de  1924. 

6 de octubre de 1976 │ Crimen de Barbados

Tal día como hoy, hace 41 años, se consumó uno de los más brutales actos de terrorismo al precipitarse al mar, en la pequeña isla caribeña de Barbados, la aeronave CU-455 de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo: 57 cubanos, 11 guyaneses y 5  coreanos.

El vuelo 455 de Cubana, que se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica y cuyo destino final era La Habana, fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976 y las 73 personas a bordo de la aeronave, un Douglas DC-8, resultaron muertas en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. En el luctuoso hecho se utilizaron dos bombas, descritas como dinamita o explosivo C-4.

La evidencia posterior implicó a varios individuos que tenían vínculos con la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés), además de algunos miembros de la policía secreta venezolana de aquel entonces (la denominada Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, DISIP). El hecho tuvo implicaciones políticas internacionales cuando el gobierno cubano acusó al gobierno de los Estados Unidos de complicidad en el ataque.

Documentos de la CIA recién desclasificados en 2005 indican que esa agencia “tenía inteligencia concreta de avanzada, tan temprano como junio de 1976, sobre planes de grupos terroristas cubanos exiliados, de atacar con una bomba un avión de línea de Cubana”. Por su parte, el antiguo agente de la CIA, Luis Posada Carriles, negaría haber estado personalmente involucrado en el atentado, pero no obstante proveería varios detalles del mismo en su libro de 1994 Los caminos del guerrero.

Cuatro hombres fueron arrestados en relación al atentado, y se realizó un juicio al respecto en Venezuela: Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano fueron sentenciados a 20 años de prisión, pero Orlando Bosch fue finalmente absuelto debido a defectos técnicos en la consecución de las pruebas o evidencia por parte de la fiscalía y vivió en libertad hasta su muerte, ocurrida en 2011.

Por su parte, Luis Posada Carriles estuvo detenido durante ocho años mientras aguardaba una sentencia definitiva, pero eventualmente logró huir. Con posterioridad ingresó a los Estados Unidos, donde estuvo detenido por haber ingresado ilegalmente a su territorio, siendo liberado el 19 de abril de 2007. El gobierno de Cuba aún reclama que los culpables de este atroz crimen sean castigados.