Gobierno Bolivariano

11 de abril de 2002 │ Golpe de Estado en Venezuela

Tal día como hoy, hace 16 años, el pueblo bolivariano fue atropellado durante angustiosas horas por la arremetida furiosa del golpismo fascista que, apoyándose en las pretensiones oligárquicas de sectores apátridas, quiso usurpar el poder y defenestrar al entonces presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, el Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías.

Desde principios de aquella trágica semana, partidos políticos, organizaciones sindicales y patronales de oposición convocaron a un paro cívico nacional. El día 11, Caracas amaneció convulsionada, y mucha gente marchó desde el Parque del Este hasta PDVSA-Chuao, destino que sería luego desviado hacia el Palacio de Miraflores con el propósito de derrocar al Presidente.

No obstante, en los alrededores de la sede del Gobierno Nacional, se mantuvo concentrado, en vigilia espontánea, sin que nadie se lo exigiese,  un pueblo valiente y resteado con su líder, dispuesto a cuidar al Presidente y defender la revolución.

El Alto Mando militar intentó calmar a la población, y el general Lucas Rincón, entonces Inspector de las Fuerzas Armadas señaló, en cadena nacional de televisión, que sólo existían algunos focos de violencia, que ningún oficial había renunciado, y que el presidente Chávez se hallaba en su despacho. Mientras, la marcha opositora se dirigía hacia el lugar donde se encontraban los miles de simpatizantes del gobierno, en los alrededores del palacio.

Cerca de las cuatro de la tarde, el caos se desató. La Policía Metropolitana, la Guardia Nacional y francotiradores no identificados, así como pistoleros también desconocidos, protagonizaron un enfrentamiento que arrojó un total de 20 muertos y dejó más de 100 personas heridas.

El presidente Chávez convocó entonces a una cadena nacional, pero los medios de comunicación privados dividieron las pantallas mientras el primer mandatario se dirigía al país y, luego de un rato, la señal de las televisoras se convirtió en estática y la imagen salió del aire. Aunque sería restablecida en algunos minutos, ya el nerviosismo se había apoderado de la población.

Aquella violenta intentona condujo a la prisión temporal del Presidente y la efímera usurpación del poder que llevó a cabo Pedro Carmona Estanga.

Al recordar hoy aquel día infame, la conciencia revolucionaria se mantiene viva en millones de mujeres y hombres que, inspirados en el legado libertario del Comandante Hugo Chávez Frías, no desmayan en la lucha por garantizar la Patria Socialista, haciendo frente a los múltiples ataques que sin cesar pretenden destruir los logros alcanzados y negar los justos derechos de un pueblo que tantos esfuerzos y sacrificios ha hecho en reafirmación de su apoyo y compromiso permanente con la Revolución Bolivariana.

10 de abril de 1892 │ Creación del Partido Revolucionario Cubano

Hace 126 años, el 10 de abril de 1892, fue creado el Partido Revolucionario Cubano (PRC), fundado por José Martí en los Estados Unidos, que entonces era el principal núcleo de los emigrados cubanos.

El partido fue proclamado oficialmente para garantizar la organización de la guerra y lograr con ella la independencia definitiva de Cuba. La tendencia liderada por José Martí nació no para dirigir la guerra, sino para coordinarla dentro y fuera de Cuba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 89 años murió en la ciudad de Valencia (estado Carabobo) el médico, historiador y lingüista venezolano Lisandro Alvarado, quien dedicó gran parte de su vida a los estudios relacionados con la lingüistica y la lexicografía.

Entre sus obras destacan Ideas sobre la evolución del español en Venezuela (1903), siguiendo con el Glosario de voces indígenas en Venezuela (1921), Alteraciones fonéticas del español en Venezuela (1929) y el Glosario del bajo español en Venezuela (1929). Sus obras completas fueron recopiladas en 8 volúmenes y publicadas a mediados del siglo XX.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 99 años murió asesinado el revolucionario Emiliano Zapata, víctima de una celada en la hacienda de Chinameca, en México.

Zapata, quien fuera una de las figuras claves de la Revolución Mexicana, encabezó el movimiento más radical de Latinoamérica en la primera mitad del siglo XX y encarnó la lucha por la mejora de las condiciones de las clases menos favorecidas.

Sus principios y propuestas siguen siendo hoy en día un punto de referencia en gran parte del campesinado mexicano. En su país fue conocido como el "Atila del sur" pues encabezó la lucha agraria en su Estado natal de Morelos, en el sur del país. A él se le atribuye el lema "la tierra es de quien la trabaja".

9 de abril de 1948 │ Asesinato de Jorge Eliécer Gaitán

Tal día como hoy, hace 70 años, murió asesinado el dirigente político y candidato a la presidencia de la República de Colombia para el periodo 1950-1954, Jorge Eliécer Gaitán.

Habiendo alcanzado una enorme popularidad, especialmente entre las clases medias y bajas de su país, Gaitán se convirtió, para la oligarquía conservadora, en un peligro a conjurar con miras a los comicios que se realizarían al año siguiente.

Su asesinato, ocurrido durante una concentración en Bogotá, produjo protestas masivas que, por la violencia con que fueron reprimidas, se conocen como el Bogotazo.

Este crimen signó el inicio del terrorismo de estado, que incluye homicidios, persecución y desaparición de políticos que se han extendido, hasta el día de hoy, por toda Colombia.

6 de febrero de 1929 │ Nace Fabricio Ojeda

Hace 89 años nació nació en Boconó (estado Trujillo) Fabricio Ojeda, luchador revolucionario venezolano, quien sería asesinado en 1966 por los esbirros del pacto de Punto Fijo en un calabozo del Palacio Blanco, en Caracas, donde se encontraba detenido.

Fabricio Ojeda fue el líder de la revolución popular del 23 de enero de 1958 que derrocó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Electo diputado, prefirió renunciar al parlamento antes de participar en la política proimperialista y antipopular del gobierno del pacto de Punto Fijo. Se incorporó a la lucha armada en las montañas de Lara y, detenido, fue condenado a prisión en la cárcel de Trujillo, de donde escapó para sumarse de nuevo a los destacamentos guerrilleros. Apresado nuevamente cuando intentaba evitar la división de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), fue muerto en los calabozos del Palacio Blanco en manos de los esbirros al servicio de Acción Democrática (AD) y el Comite de Organización Partidista Electoral Independiente (COPEI).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 191 años, el Libertador, Simón Bolívar, renunció ante el Congreso de la Gran Colombia al cargo de Presidente de la República, habiendo ejercido el mando en Venezuela en virtud de las facultades extraordinarias de que había sido investido como presidente de la Gran Colombia.

El héroe remitió desde Caracas su renuncia al Congreso reunido entonces en Bogotá, mas dicho cuerpo no se la aceptó y le incitó a regresar a aquella capital con el fin de retomar la Presidencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 90 años, la Federación de estudiantes de Venezuela (FEV), presidida por los bachilleres Raúl Leoni e Isaac J. Pardo, inició la Semana del Estudiante, que se celebró entre el 6 y 12 de febrero.

Los actos comenzaron con un desfile desde la Universidad Central de Venezuela (Caracas), situada en ese entonces en la esquina de San Francisco, hasta el Panteón Nacional, donde hizo uso de la palabra el bachiller Jóvito Villalba. Luego el desfile se dirigió a la Casa Natal del Libertador, donde habló el bachiller Rafael Angarita Arvelo, y después a la plaza Ribas en La Pastora, donde habló el bachiller Joaquín Gabaldón Márquez. En la noche hubo un acto solemne para coronar a la reina de los Estudiantes, Beatriz I (Beatriz Peña). Pronunció el discurso el bachiller Juan Oropeza, y Pío Tamayo recitó un emocionado poema cuyo texto fue asumido como un llamado a la rebelión contra la tiranía de Juan Vicente Gómez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 86 años, nació en La Habana (Cuba) Camilo Cienfuegos Gorriarán, líder revolucionario que, junto a Fidel Castro, el Che Guevara, Raúl Castro y Juan Almeida, fue una de las figuras más emblemáticas de la Revolución Cubana, fundador del Ejército Rebelde y uno de sus jefes principales durante la Guerra de Liberación Nacional contra la dictadura de Batista. 

Conocido como "El Comandante del Pueblo", "El Señor de la Vanguardia", "Héroe de Yaguajay" o "el héroe del sombrero alón", desde 1954 formó parte de grupos universitarios contrarios al régimen de Batista, por lo que fue fichado por la policía política y hubo de emigrar a Estados Unidos y luego a México, donde se integró al grupo revolucionario que organizaba Fidel Castro.

Acompañó a Fidel en el viaje del Granma, tras el cual ambos desembarcaron en Cuba en 1956 para establecer un foco guerrillero en el este de la isla. Durante la ofensiva final contra la dictadura de Batista, Cienfuegos dirigió la llamada «Columna Antonio Maceo», que fue la primera unidad de los insurgentes que abandonó el refugio de Sierra Maestra. En unión con el Che Guevara, libró la decisiva batalla para tomar Santa Clara (1958), tras la cual les quedó expedito el camino hacia La Habana, donde entraron triunfantes el 2 de enero de 1959. 

Camilo Cienfuegos no podría ver los frutos de la Revolución por la que tanto había luchado, pues murió en un accidente de aviación en aquel mismo año, el 28 de octubre de 1959, cuando regresaba a La Habana. Tras ser requeridos sus servicios para organizar las fuerzas revolucionarias de Camagüey, el avión en que viajaba desapareció sin que nunca se encontrara ningún rastro del mismo.

La legendaria figura de Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Señor de la Vanguardia y Héroe de Yaguajay, se acrecienta con el paso del tiempo. Entre sus muchas virtudes sobresalieron su fidelidad a la patria, a la Revolución y a Fidel. Su humilde extracción social, su temperamento jovial y su sonrisa franca, con la que ganaba amigos desde el primer encuentro, lo convirtieron desde muy temprano en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución Cubana.

1° de febrero de 1817 │ Nace Ezequiel Zamora

Tal día como hoy, hace 201 años, nació en la población de Cúa (estado Miranda) Ezequiel Zamora, militar, dirigente popular y primer caudillo social del siglo XIX, quien fuera líder del Partido Liberal y jefe del Movimiento Federalista.

Ezequiel Zamora perteneció a una clase social conocida con el nombre de «blancos de orilla». Dedicado al comercio de víveres en la población de Villa de Cura, cuando estaba por cumplir 30 años se alzó en Guambra, el 7 de septiembre de 1846, utilizando las consignas: “Tierras y hombres libres”, “Respeto al Campesino y Desaparición de los Godos”, con lo cual ganó en poco tiempo la devoción del pueblo, el cual le rebautizaría como «General del Pueblo Soberano».

Al iniciarse la Guerra Federal, Zamora se unió a Juan Crisostomo Falcón, quien de inmediato le nombró Jefe de Operaciones de Occidente. Allí desarrolló una gran actividad y gracias a su carisma organizó un ejército popular a favor de los federalistas. El 4 de junio de 1859 recibió el título oficial de «Valiente Ciudadano».

En el marco de la guerra, Zamora organizó las tropas para la Batalla de Santa Inés, librada el 10 de diciembre de 1859, donde fue derrotado el ejército centralista. Después de esta acción se dirigió al centro del país y en el asalto a la ciudad de San Carlos, estado Cojedes, murió en combate el 10 de enero de 1860, habiéndose ya erigido como uno de los líderes fundamentales de la Federación durante la Guerra Federal. Sus restos reposan en el Panteón Nacional, en Caracas, desde el 13 de noviembre de 1872.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 200 años nació en San Diego de los Altos (estado Miranda) Cecilio Acosta, ilustre escritor, periodista, abogado, filósofo y humanista venezolano.

Proveniente de un hogar extremadamente pobre, donde sobraba el afecto y el estímulo para la superación, recibió sus primeras enseñanzas del padre Mariano Fernández Fortique, párroco del lugar. La muerte prematura de su padre convirtió a su madre, Margarita Revete Martínez, en el centro del hogar.

Influido por su mentor, Acosta estudió en el Seminario entre 1831 y 1840, adquiriendo conocimientos de teología, religión, historia sagrada y latín. En septiembre de 1840 asistió a la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela donde, al cabo de una lucha bizarra contra la estrechez económica y su endeble salud, recibió el título de Abogado (1848).

Desde su época de estudiante comenzó a divulgar sus escritos en periódicos caraqueños, uno de los medios que más utilizó para comunicar sus ideas, pues consideraba que el periódico era "el libro del pueblo".

Fueron escasos los cargos públicos que desempeñó Acosta. Secretario de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central (1848), Titular de la Cátedra de Legislación Universal, Civil y Criminal y de Economía Política (1853). En 1872, fue designado Miembro de la Comisión Codificadora por el General Antonio Guzmán Blanco (1829-1899).

Vivió, pues, apartado de compromisos burocráticos, por lo que ganó independencia de criterio y tiempo para estudiar y meditar, aunque la pobreza fue siempre su compañera. En 1876, le escribió a su hermano Pablo: "Estoy muy pobre. No tengo para pagar esta carta para Ospino, que pondrás en la estafeta".

A la penuria económica hay que añadir las consecuencias de haberse enemistado, en sus últimos años, con Guzmán Blanco. Sólo escasos y fieles amigos se atrevían a visitarlo en su modesta vivienda, mas entre sus ilustres contertulios se contaron, entre otros, José Martí y Lisandro Alvarado.

El viernes 8 de julio de 1881 falleció Cecilio Acosta. Su pobreza era tan rigurosa, que hubo necesidad de apelar a la caridad de sus amigos para costear los gastos del entierro. Pocos días después de su muerte, el gran pensador y libertador cubano, José Martí, quien por entonces residía en Caracas, publicó su hermosísima elegía en homenaje a Cecilio Acosta, y la inició con estas solemnes palabras:

Ya está hueca, y sin lumbre, aquella cabeza altiva, que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda; y yerta, junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde. Ha muerto un justo: Cecilio Acosta ha muerto. Llorarlo fuera poco. Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo.