Tal día como hoy, hace 195 años, en las faldas del volcán Pichincha (Ecuador), Antonio José de Sucre libró la gloriosa Batalla de Pichincha, en la cual enfrentó y venció a las fuerzas realistas comandadas por el general Melchor de Aymerich y Villajuana, asegurando la independencia de las provincias que pertenecían a la Real Audiencia de Quito, conocida entonces como la Presidencia de Quito, de la que finalmente emergió la República del Ecuador.

Sucre tuvo que sortear una gran desventaja inicial, pues los realistas se hallaban bien posicionados en Quito, mientras que el Ejército Libertador debió ascender hasta las alturas del volcán Cotopaxi y dormir recostado contra sus paredes, cubiertas de nieves perpetuas, para no ser descubiertos. Luego, las tropas de Sucre debieron atravesar la ciudad de sur a norte durante la noche, y escalar los quebraderos del volcán Pichincha, a 4.600 metros de altura, hasta alcanzar, a las ocho de la mañana del día 24, la cima del volcán, revirtiendo de esa manera su adversa posición anterior.

Al amanecer de aquel día de mayo, Aymerich, advertido por sus centinelas de la maniobra de Sucre, ordenó a su ejército de 1.894 hombres ascender la montaña lo más pronto posible, para presentar batalla. Tras iniciarse el combate, y a pesar del poco espacio para maniobrar entre profundos barrancos y densos matorrales, los soldados de la libertad proclamaron a mediodía su victoria en la cima del Pichincha. El triunfo quedó sellado con la capitulación que Sucre concedió al Mariscal Aymerich al día siguiente, 25 de mayo de 1822. De esa manera, el Gran Mariscal de Ayacucho dio libertad al territorio que conforma hoy la República de Ecuador y facilitó su incorporación a la Gran Colombia, al tiempo que hizo posible la posterior liberación del Perú.