Cada 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, que constituye una oportunidad anual para llamar la atención del mundo hacia uno de los temas claves de la humanidad.

La fecha fue escogida por haber sido la misma de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ocurrida en 1948. Esta organización trabaja para mejorar la salud física y mental de los individuos; emprender campañas contra enfermedades y hacer hincapié en la necesidad de que todos los países establezcan sistemas que tengan como fin ayudar a prevenir, conservar o restituir la salud.

El tema del Día Mundial de la Salud de 2017 es la depresión, y con la campaña "Depresión; hablemos", la OMS intenta difundir conciencia en las personas en torno a este padecimiento que afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales en todos los países.

Se trata de una condición que provoca angustia mental y afecta la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos, así como sobre la capacidad de ganarse la vida.

En los casos más extremos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte en el mundo entre las personas de 15 a 29 años de edad.

No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar. Una mejor comprensión de qué es y cómo puede prevenirse y ser tratada, puede contribuir a reducir la estigmatización asociada a esta enfermedad y posibilitará que aumente el número de personas que piden ayuda al enfrentar los síntomas de la depresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 214 años, murió el político y militar haitiano François Dominique Toussaint Loverture, el más destacado dirigente de la Revolución Haitiana, de finales del siglo XVIII .

Nacido en condición de esclavo el 20 de mayo de 1743 en La Española (actual República Dominicana), en la provincia del Norte, cerca de Cap-Français, a los 33 años fue liberado, según consta en los archivos coloniales y, al estallar la Revolución Francesa y conocerse la noticia en La Española, el ansia de libertad y de cambio de estatus tomó idea entre los pequeños propietarios negros, así como entre los esclavos que eran la mayoría de la población.

En agosto de 1791 se produjo la sublevación de la parte francesa de La Española, comandada por el jamaiquino Boukman, a los cuales se unió Toussaint, convirtiéndose en el Edecán de Georges Biassou, líder de los esclavos que se refugiaron en la parte española de la isla y se aliaron con los españoles en 1793 para expulsar a los franceses.

Dirigió una tropa de más de tres mil soldados, logrando varias victorias, y a partir de esa actuación meritoria se le apodó L`Ouverture (El Iniciador). El 29 de agosto de 1793 se proclamó líder de sus hermanos de raza y los llamó al combate por su libertad. Un año después volvió a las armas contra sus aliados españoles y los derrotó en múltiples oportunidades.

En 1796 dirigió un ejército de 51 mil soldados, y acentuó la lucha esta vez contra los británicos, quienes el 31 de agosto de 1798 dejaron la isla. Tratando de alcanzar la unificación del territorio, invadió y conquistó en enero de 1801 la parte española, pero debido al Tratado de Basilea, que puso fin al conflicto franco-español, la isla pasó toda a dominio francés.

Un ejército de 25 mil soldados, al mando del General Leclerc, fue enviado por Napoleón para enfrentar a los rebeldes, y el 7 de junio de 1802 Toussaint fue capturado por los franceses y enviado a Francia con su familia. Fue encarcelado en el Fort de Joux en las montañas de Jura, donde murió al año siguiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 195 años se libró en la falda occidental del Volcán Galeras, Nariño (Colombia) la Batalla de Bomboná, combate dirigido magistralmente por el Libertador, Simón Bolívar, quien al mando de 3000 soldados enfrentó a un ejército realista compuesto por 2000 hombres dirigidos por el Coronel Basilo Antonio García y Velasco.

El jefe realista, quien había tomado una posición defensiva en las alturas del Volcán, esperaba a las tropas del Libertador, ante lo cual Bolívar ordenó al Batallón Rifles, comandado por el General Manuel Valdés, atacar por la derecha, mientras tanto el General Pedro León Torres atacaba frontalmente a las líneas defensivas enemigas.

Horas después, tras un cruento combate donde se destacó especialmente Pedro León Torres, quien con una carga contundente de caballería logró dispersar a los realistas, se decidió la batalla a favor de los patriotas.

Esta batalla es considerada como una de la más sangrientas de la Independencia, y tuvo mucho valor estratégico, pues evitó que el Coronel Basilio García y sus tropas se desplazaran a Quito para auxiliar a Aymerich, lo que quizás hubiera cambiado posteriormente el resultado de la decisiva Batalla de Pichincha.

El combate de Bomboná dio la libertad al actual Departamento de Nariño y, junto con la victoria de Pichincha, determinó que se ampliara la noción de patria para Bolívar, pues para el gran héroe la patria iba desde el Orinoco hasta el Pacífico, desde Panamá hasta lo más alto de los Andes, una visión que englobó un territorio que comprendía las actuales Repúblicas de Colombia, Ecuador y Venezuela.