Gobierno Bolivariano

 

 

La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) proclamó el 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, ocasión apropiada para resaltar los valores de la diversidad cultural y buscar maneras de aprender a convivir mejor.

Como las culturas engloban las artes y las letras, así como los modos de vida, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias, la protección y la promoción de su diversidad plantea los retos de defender la capacidad creativa a través de la multiplicidad de sus manifestaciones tangibles e intangibles, así como garantizar una convivencia pacífica. La preservación y la promoción de la diversidad se fundamenta en el imperativo ético de buscar el desarrollo sostenible (turismo cultural, artesanía, saberes autóctonos, medio ambiente sostenible) y la promoción del diálogo intercultural.

Desde 2011, la ONU ha promovido la campaña "Haz un gesto por la diversidad y la inclusión", considerando que es fundamental animar a la gente y a las organizaciones de todo el mundo a tomar medidas concretas para apoyar la diversidad y aumentar la conciencia sobre la importancia del diálogo intercultural y la inclusión, evitando estereotipos que impidan mejorar el entendimiento y la cooperación entre las personas de diferentes culturas.

La cultura, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones —patrimonio cultural, sectores de producción creativa, turismo sostenible o instalaciones para actividades culturales— posibilita e impulsa las bases económicas, medio ambientales y sociales del desarrollo sostenible.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 63 años, falleció en un accidente automovilístico ocurrido en México, Andrés Eloy Blanco, insigne poeta, ensayista, dramaturgo, cuentistas y orador venezolano.

Nacido en Cumaná el 6 de agosto de 1896, en 1928, a los veinte años ganó los Juegos Florales de Guayana, con el poema Canto a la Espiga y al Arado. La consagración nacional la recibiría cuando su Canto a España obtuvo el Primer Premio en el Concurso Hispanoamericano de Poesía, auspiciado en Madrid por la Real Academia Española.

En sus escritos, Andrés Eloy Blanco atendió siempre a lo que decía la gente, la calle, de allí la gran popularidad de sus versos. Como cuentista, especialmente en La gloria de Mamporal, criticó las famas pueblerinas; como dramaturgo, se asomó en la mejor de sus piezas, Abigail, a las lecciones bíblicas; como periodista fue uno de los más afamados columnistas de la prensa venezolana; como biógrafo, se ocupó de la figura del sabio José María Vargas. Desterrado en México tras la caída de Gallegos, pereció en un accidente automovilístico, a los 57 años de edad. Sus restos fueron llevados al Panteón Nacional.