Gobierno Bolivariano

Tal día como hoy, hace 204 años, entró a la Prisión de las Cuatro Torres, en el Arsenal de la Carraca, en Cádiz (España), el Generalísimo Francisco de Miranda, Precursor de las Independencias de Aḿerica Latina.

En 1812, Miranda había sido apresado en La Guaira y entregado a las fuerzas realistas dirigidas por Domingo de Monteverde. Tras ser capturado, fue primeramente llevado al Castillo de Puerto Cabello y luego trasladado a Puerto Rico, antes de ser finalmente confinado en el Arsenal de la Carraca donde, pudiendo sólo recibir algunas noticias y poca ayuda, permaneció planeando su escape, intención que frustró un ataque de apoplejía, a causa del cual falleció a los 66 años de edad, el 14 de julio de 1816.

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 217 años, nació en Caracas Antonio Leocadio Guzmán, considerado como el padre del Partido Liberal e ideólogo de la confrontación contra la oligarquía conservadora en el siglo XIX.

Controvertido y polémico, Guzmán fue enviado por José Antonio Páez a Lima en 1825 con el objeto de proponerle al Libertador, Simón Bolívar, coronarse como rey, a lo que éste respondió: “Ni Colombia es Francia ni yo soy Napoleón”. En 1830, siendo ministro del gobierno de Páez, refrendó el decreto para desterrar a Bolívar.

A partir de 1840 fundó el periódico El Venezolano, que sirvió de inspiración al Partido Liberal y sustentó su candidatura a la Presidencia de la República. Temiendo su influencia popular, fue perseguido, procesado y condenado a muerte por la oligarquía conservadora, pero la pena le fue conmutada, por lo que fue al exilio, tras el cual regresaría a la política activa.

Después de triunfar la Revolución Azul, Guzmán sufrió de nuevo un breve exilio en Curazao (1869-1870), interrumpido por la Revolución de abril de 1870 con la que su hijo, Antonio Guzmán Blanco, conquistó el poder.

El 3 de mayo de 1873, le fue otorgado por el Congreso Nacional el título de Ilustre Prócer de la Independencia Americana. En 1883, estuvo en la plaza El Venezolano de Caracas al momento de ser develada su propia estatua. Al morir, el 13 de noviembre de 1884, fue uno de los primeros ocupantes del Panteón Nacional, donde fue sepultado el día 18 de noviembre de aquel mismo año.

 

 

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Tal día como hoy, hace 48 años, el entonces presidente de Bolivia, general Juan José Torres, al intervenir en el foro “Caminos de la Revolución”, realizado en la Facultad de Economía en la Universidad San Simón, en La Paz (Bolivia), estableció las definiciones fundamentales de una nueva doctrina militar para los países víctimas y en lucha contra el saqueo de las potencias imperialistas.

Torres afirmó en su alocución que “la teoría política de nuestras Fuerzas Armadas debe empezar distinguiendo el concepto que rige al ejército de una nación colonizadora y el que rige al ejército de un país en lucha por su plena soberanía e independencia. El país colonizado e imperialista está gobernado por una poderosa clase burguesa industrial financiera. En los países en vía de su plena independencia y soberanía no existe una clase suficientemente fuerte y homogénea para llevar a cabo esta empresa de defender el país de la explotación imperialista. Ni la clase obrera, ni los campesinos, ni las clases medias. En estos países sólo la unidad entre el ejército y el pueblo es a quien corresponde la defensa de la soberanía, el resguardo de las riquezas y del orden que proteja a la economía de los bolivianos. Solamente así podrá defender con eficacia la soberanía. Las Fuerzas Armadas deben vincular su acción a las clases sociales oprimidas, reforzar su tarea con medidas de carácter social, participar en la acción civil del nacionalismo. El nacionalismo militar es la vanguardia y no debe desligarse del pueblo”.

El general Juan José Torres sería derrocado por una conspiración de la oligarquía boliviana bajo la inspiración norteamericana, el 21 de agosto de 1971. En su breve gobierno intentó favorecer a los trabajadores y desarrollar un programa de rescate de las riquezas de Bolivia.