Gobierno Bolivariano

Tal día como hoy, hace 218 años, nació en Caracas Luisa Cáceres de Arismendi, heroína de la Independencia y símbolo de fortaleza humana ante la adversidad.

Su padre, Domingo Cáceres, y su hermano mayor, Félix Cáceres, fallecieron en 1814 combatiendo a las tropas realistas. Al retirarse los patriotas de Caracas rumbo a Oriente debido al avance de José Tomás Boves, la familia Cáceres consiguió llegar a Margarita. Allí,  el coronel Juan Bautista Arismendi, aparte de brindarles protección, les frecuentó, y el 4 de diciembre de 1814 contrajo nupcias con Luisa Cáceres.

Arismendi, perseguido por las autoridades españolas, escapó y se ocultó en las montañas del cerro Copey en septiembre de 1815. Luisa Cáceres, a pesar de hallarse embarazada, fue tomada como rehén y trasladada a un calabozo de la fortaleza de Santa Rosa. Como Arismendi lograra mientras tanto hacer prisioneros a varios militares españoles, el jefe realista Joaquín Urreiztieta le envió emisarios para proponerle el canje de los prisioneros por su esposa, pero tal ofrecimiento fue rechazado con la siguiente respuesta: " Diga al jefe español que sin patria no quiero esposa". El 26 de enero de 1816, Luisa dio a luz una niña que murió al nacer dadas las condiciones del parto y del calabozo en el cual se hallaba prisionera.

Posteriormente, fue trasladada al fortín de Pampatar, y enviada, primeramente a la prisión de La Guaira y después, al convento de la Inmaculada Concepción, en Caracas, donde ingresó como prisionera el 22 de marzo de 1816, incomunicada y sin noticias de sus familiares. Trasladada a Cádiz, se negó a firmar un documento de lealtad al rey de España y renegar de la filiación patriota de su marido, ante lo cual respondió que el deber de su esposo era servir a la patria y luchar por libertarla.

Ayudada por simpatizantes de la causa emancipadora, se fugó, primero hacia Estados Unidos, y finalmente logró desembarcar en Margarita el 26 de julio de 1818. En septiembre de 1819, el Consejo de Indias dictó una resolución que le concedía absoluta libertad y facultad de fijar su residencia donde deseara. Así, pudo finalmente radicarse en Caracas hasta el día de su muerte, ocurrida el 2 de junio de 1866, a la edad de 65 años. Sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional en 1876.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 189 años, se llevó a cabo en Bogotá (Colombia) un atentado contra la vida de Simón Bolívar, episodio conocido como la "Conspiración Septembrina", de la cual El Libertador resultó ileso gracias a la ayuda de su compañera sentimental, Manuela Sáenz, quien a raíz del atentado de 1828 fue llamada por Bolívar "La Libertadora del Libertador".

En efecto, en la medianoche del 25 de septiembre unos doce civiles y veinticinco soldados comandados por Pedro Carujo forzaron la puerta de la Residencia Presidencial (Palacio de San Carlos) y asesinaron a los guardias, tras lo cual buscaron el cuarto donde se encontraba Bolívar. Manuela Sáenz, quien acompañaba aquella noche al Libertador, le despertó y éste, al enterarse de lo que acontecía, cogiendo su pistola y su sable, trató de abrir la puerta para hacer frente a los conspiradores, pero Manuela lo convenció para que escapara por la ventana.

Tras lograr evadirse, Bolívar ordenó averiguar cuál era la situación en los cuarteles, y mientras aguardaba noticias y buscaba la oportunidad propicia para contraatacar, terminó pasando al final toda aquella noche bajo un puente, lo que agravaría sus padecimientos respiratorios.

Tras ser conjurada la rebelión, Bolívar inicialmente intentó perdonar a quienes fueron considerados como conspiradores, miembros de la facción "santanderista". Eventualmente se tomó la decisión de someterlos a la justicia marcial, la cual estableció que fuesen fusilados los acusados como directos implicados, algunos de ellos sin que quedara plenamente establecida su responsabilidad. El mismo Francisco de Paula Santander, quien había sabido con antelación de la conspiración y no se había opuesto directamente a ella por sus diferencias con Bolívar, partió al exilio.

Bajo la ventana de la residencia donde se produjo aquel atentado a Bolívar, frente al actual Teatro Colón, en el sitio por donde realizó su escape, existe en nuestros días una placa conmemorativa de aquel hecho histórico.

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 77 años, nació en Caracas Hugo César Blanco Manzo, músico, compositor, intérprete, productor y arreglista venezolano, quien fuera autor de varias composiciones de fama mundial y considerado uno de los mejores arpistas del mundo.

Hugo Blanco contribuyó al desarrollo creativo de la música en Venezuela. Su estilo personal le otorgó un sitial especial entre las primeras figuras del arpa en Venezuela, y su interés por desarrollar nuevas formas de expresión musical, le valió el reconocimiento mundial de miles de admiradores con el transcurso de los años, además del afecto y estima del público y de sus colegas del medio artístico.

Estudioso y observador, solía crear formas musicales combinando elementos populares, y fue de esa manera como nació el ritmo "orquídea", fruto de la constante búsqueda de nuevas armonías y sonidos. Paulatinamente, su obra fue trazando una marca, un antes y un después en la música venezolana, mediante la inclusión de sus creaciones.

Ampliamente reconocido por éxitos como El burrito sabanero Moliendo café, esta última le convertiría en un artista de fama internacional, habiendo sido interpretada, adaptada y grabada por numerosos artistas internacionales y siendo, junto a Caballo viejo (de Simón Díaz) uno de los temas venezolanos que mayor reconocimiento internacional ha logrado. Hugo Blanco falleció en Caracas el 14 de junio de 2015, a la edad de 74 años.