Gobierno Bolivariano

Hace 44 años murió en combate el entonces Presidente de Chile, Salvador Allende, mientras defendía su gobierno frente al golpe de Estado ocurrido aquel día en Chile, comandado por Augusto Pinochet.

Justo antes de la toma del Palacio de la Moneda por parte de los militares golpistas, el presidente Allende dirigió su última alocución al pueblo chileno, en medio de un trasfondo audible de explosiones y disparos. En sus palabras, transmitidas por radio, Allende habló de su amor por Chile y de su profunda fe en el futuro de esa nación, sosteniendo que su compromiso no le permitía tomar una salida fácil y ser usado como una herramienta de propaganda por  los traidores. Al negarse a aceptar una oferta de salvoconducto, mostró su intención de luchar hasta el final, y poco después fue encontrado muerto.

El golpe de Estado contra el Gobierno de la Unidad Popular puso fin a una experiencia histórica que se proponía construir el socialismo mediante una vía pacífica y democrática. Chile se convirtió en el laboratorio para el primer modelo de capitalismo salvaje de la era neoliberal. El 11 de septiembre de 1973 abrió también el capítulo de las dictaduras de “seguridad nacional” que se extendió por el Cono Sur y otras latitudes de la América Latina.

Hoy, cada gobierno progresista de Latinoamérica retoma el legado de Allende, a 44 años de aquel día aciago, y su memoria permanece, exigiendo audacia y determinación para alcanzar el progreso a través de vías alternas a la de la explotación del hombre por el hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 104 años nació en Caracas el médico y científico venezolano Jacinto Convit, quien alcanzó gran reconocimiento mundial por desarrollar la vacuna contra la lepra, además de realizar estudios en busca de una cura contra diversos tipos de cáncer. Fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1987, y recibió alrededor de 45 condecoraciones otorgadas por diversas universidades venezolanas y extranjeras.

Desde fines de la década de 1930 el nombre de Jacinto Convit se hizo inseparable de la lucha contra la lepra en Venezuela. Hasta 1942 trató a los enfermos en los llamados “leprocomios”, y en 1945 fue enviado al Brasil para observar los servicios antileprosos de ese país, en el cual la enfermedad generaba un grave problema sanitario. A su regreso dirigió los Servicios Antileprosos Nacionales y desde julio de 1946 organizó la red nacional de lucha contra la lepra. Luego de varias investigaciones basadas en el único remedio hasta entonces empleado contra ese mal, el aceite de Chaulmoogra, encontró que el compuesto de Sulfota y Clofazimina actuaba con gran efectividad contra la enfermedad, y ello permitió la clausura de las leproserías, donde hasta entonces los enfermos eran encerrados y vejados en su condición humana.

En las décadas siguientes, Convit invirtió un gran esfuerzo en la búsqueda de un modelo experimental para curar la lepra. Inoculó mamíferos, reptiles y hasta peces bajo muy diversas condiciones, hasta que en 1989 anunció haber encontrado que ciertos armadillos de la zona cercana a la represa del Guri (estado Bolívar) eran sumamente susceptibles a contraer el bacilo de la lepra (M. Leprae), causante del contagio de la enfermedad; a diferencia de los armadillos de otras regiones. A partir del estudio con estos animales, Convit y su grupo de investigadores desarrollaron una vacuna que podía ayudar a las personas enfermas con lepra.

Los grandes avances obtenidos por Convit en sus estudios epidemiológicos, le valieron una nominación al Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de la vacuna contra la lepra, resultado de combinar la vacuna empleada contra la tuberculosis con el bacilo Mycobacterium leprae. Como ya se mencionó, en 1987 Convit había recibido en España el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

A pesar de sufrir trastornos de salud desde 1996, se mantuvo activo y preocupado por el destino de Venezuela durante toda su existencia. En 2010 lideró un equipo para desarrollar una autovacuna contra el cáncer de seno, estómago y colon, tratamiento experimental basado en la inmunoterapia, desarrollado en conjunto con otros especialistas. Jacinto Convit falleció en su ciudad natal el 12 de mayo de 2014.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 126 años fue firmado el decreto por el cual el Colegio Federal de Maracaibo se convirtió en la Universidad del Zulia, una de las instituciones de enseñanza superior más grandes del país. Atiende a más de 65.000 estudiantes de pregado y posgrado, que se distribuyen en 11 facultades.

La Universidad del Zulia está ubicada en la ciudad de Maracaibo, y cuenta además con dos núcleos, uno en Cabimas y otro en Punto Fijo, Estado Falcón. Está compuesta por 27 escuelas, imparte estudios en 56 carreras y 100 programas de posgrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 39 años murió en Caracas el compositor, crítico musical y diplomático José Antonio Calcaño, quien formó junto a Vicente Emilio Sojo y Miguel Ángel Calcaño un movimiento artístico llamado "Renovación", dedicado a la recopilación de nuestro acervo musical y folklórico, así como al rescate de la enseñanza musical.

Fue fundador de la Orquesta Sinfónica Venezuela donde tocaba el violonchelo, además de la Coral Polifónica y el Conservatorio Teresa Carreño, el cual también dirigió, aparte de ser profesor en la UCV.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 33 años, falleció en Caracas Ángel Rosenblat, autor de la famosa obra Buenas y malas palabras, quien se desempeñó como filólogo, ensayista y profesor universitario, transmitiendo un conocimiento minucioso de nuestra particular manera de usar el lenguaje, de los usos y abusos, de los modismos y de las palabras importadas, interpretando, a partir de nuestro lenguaje, el modo de ser venezolano.

En 1946 se radicó en Venezuela, contratado por Mariano Picón-Salas para el Instituto Pedagógico Nacional como profesor de castellano y latín. Al año siguiente fundó la Cátedra de Filología de la Universidad Central. Se nacionalizó venezolano en 1950 y dirigió el Instituto de Filología Andrés Bello de la Universidad Central de Venezuela, investigando acerca del Español de América en su modalidad venezolana, y elaborando un gran fichero lexicográfico de venezolanismos.