Hace 203 años se produjo la denominada Emigración a Oriente, desplazamiento forzado de la población ante el incontenible avance hacia Caracas de las fuerzas realistas que en aquel entonces comandó José Tomás Boves.

Encabezados por Simón Bolívar, los caraqueños abandonaron masivamente la ciudad, y más de 20.000 personas, custodiadas por 1.200 soldados, tomaron el camino de Chacao para emprender la marcha. Aquella misma tarde del 7 de julio, las primeras tropas realistas penetraron en la capital.

Aunque un gran número de emigrados siguió a Bolívar en la larga travesía hacia el Oriente del país, otro grupo, especialmente quienes estaban más comprometidos políticamente, buscó refugio en las Antillas, mientras que otra parte renunció a la marcha y regresó a Caracas a pesar de los riesgos que pudieran encontrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 102 años nació en Caracas el escritor Juan Liscano, quien desarrolló una vasta  tarea de folklorólogo, animador cultural, periodista, ensayista y poeta.

Liscano fue uno de los poetas del Grupo Viernes y la llamada Generación del 42. Su obra es amplia, constante y perseverantemente escrita, y en ella podemos identificar al menos cuatro instancias poéticas: la primera de ellas  tiene tono intimista; la segunda aborda lo telúrico hispanoamericano; el tercer ámbito es el erótico y el cuarto la búsqueda personal de la videncia espiritual interior.

Su creación literaria fue expuesta a través de los volúmenes Cármenes (1966), Nombrar contra el tiempo (1968), Fundaciones, vencimientos y contiendas (1991) y una Antología poética (1993). En el campo del ensayo destacó por su interés en recorrer e iluminar las más graves instancias contemporáneas en textos como El horror por la historia (1980).

 

Como crítico, recorrió e iluminó la comprensión del proceso de las letras contemporáneas venezolanas, recogiendo sus apreciaciones en Caminos de la prosa (1953), Espiritualidad y literatura (1976) o Lecturas de poetas y poesía (1985). Fue presidente de Monte Ávila Editores y gestor de las revistas Cubagua (1938) y Zona franca (1964-1984). Recibió el Premio Nacional de Poesía en 1950.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 35 años murió en Caracas Francisco Narvaez, importante pintor y escultor venezolano del siglo XX, cuya  obra rompió con todas las pautas estilísticas establecidas en la escultura en Venezuela.

La roca y la madera fueron los elementos con los que dio vida a sus más importantes creaciones, entre las cuales destacan el grupo escultórico de la fuente del Parque Los Caobos o los relieves que decoran la fachada del Museo de Ciencias Naturales y del Museo de Bellas Artes.

Participó en la Bienal de Venecia en 1954 y 1956, y en la Bienal de Sao Paulo de 1955. En 1940 recibió el Premio Nacional de Escultura y, en 1948, el Premio Nacional de Pintura.