Tal día como hoy, hace 196 años, el Libertador, Simón Bolívar, fue sorprendido en Casacoima por fuerzas enemigas superiores, y no quedándole alternativa de salvación, se sumergió junto con algunos de sus edecanes en la pantanosa laguna del caño Bocanegra, ubicada en esa localidad del estado Delta Amacuro, gracias a lo cual evitaron caer prisioneros de los españoles.

Hundidos en el pantano, con el lodo llegándoles a la altura del cuello, los edecanes, antes que escuchar al héroe quejarse del infortunio, le oyeron decir estas palabras: “Dentro de pocos días rendiremos a Angostura (la actual Ciudad Bolívar) y entraremos victoriosos en ella. Después iremos a liberar a la Nueva Granada (Colombia) y arrojaremos los restos del enemigo que quedan en Venezuela y fundaremos a Colombia. Enarbolaremos el pabellón de la Patria sobre el Chimborazo (Ecuador); Perú será libre y libertaremos a América del Sur”.

Los oficiales que escucharon entonces al Libertador lamentaron, consternados, tales palabras, y murmuraron: mala suerte la nuestra; Su Excelencia perdió la razón en la laguna”, Sin embargo, todo cuanto en aquel momento dijera Bolívar se cumplió luego casi exactamente. Su alma visionaria y su mentalidad estratégica le permitieron vislumbrar cómo se desarrollarían los acontecimientos, y cómo alcanzar el triunfo desde tan adversas condiciones.