Tal día como hoy, hace 179 años, fue fusilado en la plaza San Sebastián, actualmente Plaza Bolívar de Maracaibo (estado Zulia), el héroe de la independencia, Coronel Francisco María Faría.

Concluida la Guerra de Independencia, Faría se había retirado a su villa natal, los Puertos de Altagracia, desde donde apoyó en 1835 la Revolución de las Reformas, habiendo tenido al Cabildo de aquella localidad a su favor.

Tras fracasar aquella Revolución, Faría capituló ante el general Mariano Montilla, a cambio de que se le respetaran vida y propiedades, mas el pacto no fue respetado, por lo que sería expulsado del país, previo secuestro de sus haberes.

Regresó en 1838 a la Nueva Granada, desde donde intentó invadir a Venezuela por Perijá, pero fue hecho prisionero y condenado a muerte. Enfermó durante su cautiverio, y sus enemigos ignoraron un decreto de indulto emitido por el entonces Presidente de Venezuela, José Antonio de Páez.

Fueron confiscadas sus propiedades, y resultaron inútiles las peticiones hechas por notables de Caracas y Maracaibo para conmutar la pena, en especial la solicitud hecha por parte de Rafael Urdaneta al presidente Carlos Soublette, quien rechazó firmar el indulto.

El 8 de junio de 1838 fue conducido a la plaza San Sebastian de Maracaibo, tan enfermo y débil que tuvieron que llevarlo en una silla, pero llegó muerto a la plaza. Tal era el encono de sus enemigos que, a pesar de ello, le fusilaron a las 4 de la tarde de aquel día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 123 años Venezuela se sumó a los acuerdos de la Cruz Roja.

Tales acuerdos surgieron en la Convención Internacional de Ginebra, reunida en 1864, donde se plasmaron medidas especiales para la atención de los heridos en guerra y la protección de los cuerpos de socorro.

Sería en 1894 cuando Venezuela adoptaría aquellos acuerdos, luego de un Decreto del Congreso Nacional y de su declaración por parte del Ejecutivo Federal.