Gobierno Bolivariano

Tal día como hoy, hace 99 años, murió en Caracas el doctor José Gregorio Hernández, mientras intentaba cruzar una calle de La Pastora.

Aquel domingo, a mediodía, José Gregorio Hernández acababa de salir de la farmacia y, al bajar la acera, cerca de la esquina de Amadores, atinó sólo a ver que atravesaba un tranvía, pero no pudo ver el vehículo que venía detrás, el cual le arrolló provocándole una fractura del cráneo, a consecuencia de la cual murió instantáneamente.

Los venezolanos veneran a José Gregorio Hernández por sus virtudes como médico, por el ejercicio de su labor hecha con dedicación y solidaridad con los pobres y con su vocación religiosa que acompañó su ejercicio de la medicina. Dada su condición solidaria, después de su muerte se le asoció a todo tipo de milagros médicos y actualmente es considerado “Venerable” por la Iglesia Católica. En Venezuela se espera desde hace años el avance del proceso canónico requerido para su beatificación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy se celebra la tradicional Parranda de San Pedro, festividad popular y religiosa de las ciudades de Guatire y Guarenas del estado Miranda, cuyo origen se remonta a la Época Colonial.

La festividad consiste en el baile que un grupo de hombres, los parranderos, vestidos con levita y pumpá (uno de ellos lleva la imagen del santo, otro lleva una bandera amarilla y roja), y acompañados por cuatro y maracas, realizan en las calles en honor a San Juan.

La percusión de las maracas se complementa mediante pedazos de cuero de animal amarrados a los pies, a manera de sandalias, llamadas cotizas. Dos niños impúberes, los “tucusitos”, acompañan la Parranda, vestidos con un traje rojo y amarillo, similar al de los arlequines. El personaje más llamativo de esta tradición es un hombre vestido de mujer que carga una muñeca de trapo. Este personaje se llama "María Ignacia" y la muñeca "Rosa Ignacia". Los dos tucusitos hacen las veces de sus otros dos hijos. Todos llevan la cara pintada de negro con betún o lo que ellos llaman "negro humo".

La historia relata que en el antiguo poblado de Guarenas, cuyos dos principales núcleos poblados eran Guarenas y Guatire, se encontraba la Hacienda “San Pedro”, una de tantas en las que los esclavos y esclavas trabajaban arduamente para la producción de caña de azúcar. Estos trabajadores de la tierra, de origen africano, impulsaron el culto al santo, que trascendería generaciones manifestando la vistosa creatividad del pueblo venezolano.

Según la leyenda, hubo una esclava llamada María Ignacia, quien tenía una hija, Rosa Ignacia. Ésta enfermó de gravedad y su madre le pidió a San Pedro que la curara, prometiéndole bailar y cantar todos los años en su fecha, 29 de junio, si le concedía el milagro. La niña se curó y María Ignacia, acompañada por sus otros dos hijos, esposo y amigos comenzaron la tradición. Pocos años después, al morir María Ignacia, su marido le prometió continuar pagando la promesa. Para eso se vestiría como ella. Así ha llegado la festividad hasta la actualidad.

El día anterior a la Parranda de San Pedro se realiza una vigilia o velorio donde se le canta y se le baila a la imagen del Santo (que ha estado guardada durante el año en la casa de alguno de los parranderos). Al día siguiente, la parranda se inicia con una Misa en el Templo parroquial y luego los parranderos, cantando y bailando recorren las principales calles del pueblo, acompañados por muchas personas. No falta el licor. Al llegar la aurora la parranda comienza a dispersarse.

Esta importante tradición venezolana fue declarada en diciembre de 2013 como "Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad" por parte de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

"El San Pedro de mi tierra

es un santo milagroso

juega chapa con los negros

y descubre a los tramposos"

 

"San Pedro como era calvo

lo picaban los mosquitos

y su madre le decía

ponte el gorro Peruchito"

 

"Dos cosas tiene Guatire

que no las tiene otro pueblo

la rica conserva e' sidra

y la Parranda de San Pedro"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 429 años, el entonces Nuevo Gobernador de la Provincia de Venezuela para la época, Diego de Osorio y Villegas, fundó la población y el Puerto de La Guaira, en la actual capital del municipio Vargas.

Con la llegada de Osorio se comenzaron a construir importantes instalaciones para facilitar el acceso del comercio hacia Caracas y se estableció una fortaleza para defender al puerto contra los piratas.

La Guaira conserva aún las calles antiguas, angostas y empedradas, típicas de los tiempos coloniales, que siempre han caracterizado a esta población. La ciudad fue declarada Monumento Histórico Nacional el 10 de marzo de 1969.